La vida después de Gran Hermano: el noble proyecto que emprendió Lisandro Navarro junto a su novia
El exparticipante encontró una nueva pasión lejos de la televisión y habló de sus trabajos, sus perros y sus próximos desafíos.
Lisandro Navarro encontró en los animales una de las grandes pasiones de su vida, aunque durante muchos años decidió mantenerse alejado de las mascotas después de atravesar una pérdida que lo marcó profundamente. El exparticipante de Gran Hermano sufrió la muerte de su primera perra en circunstancias traumáticas y durante mucho tiempo sintió que volver a adoptar significaba dejar atrás su recuerdo.
Con el paso del tiempo, sin embargo, logró transformar ese dolor y volvió a incorporar animales a su vida. Actualmente comparte su hogar con su novia, Mili, y seis perros, una familia numerosa que incluso terminó siendo el punto de partida para un nuevo emprendimiento.
Tras su paso por el reality de Telefe, donde compartió edición con Furia Scaglione, Martín Ku y Bautista Mascia —quien finalmente se consagró ganador—, Navarro encontró nuevos caminos laborales. Uno de ellos es Recreo perruno, una guardería canina que abrió en Canning y que nació, precisamente, a partir de una necesidad personal.
De una experiencia difícil a una guardería para perros
En diálogo con TN Show, Licha explicó que el proyecto comenzó cuando él y su pareja se encontraron con las dificultades que implica conseguir un lugar adecuado para dejar a sus mascotas durante las vacaciones.
“Este proyecto nació más de una necesidad que de una idea. La realidad es que con Mili, mi novia, tenemos seis perros y sabemos lo difícil que es encontrar un lugar donde donde cuiden a tu perro como lo hace uno al momento de tomarnos vacaciones”, contó.
El ex Gran Hermano recordó que sus experiencias anteriores no habían sido buenas y que sus animales regresaban en condiciones que le generaban preocupación. Por eso decidió involucrarse personalmente en la creación de un espacio diferente, pensado para que los perros pudieran estar cómodos y socializar.
“Quisimos armar un lugar verde en el cual ellos puedan correr y jugar. Los perros necesitan interactuar con otros”, agregó.
El terreno donde decidió instalar la guardería tampoco estaba preparado para recibir mascotas: antes había funcionado como un basural. Navarro se encargó de transformarlo y convertirlo en un espacio seguro para los animales que llegan allí.
“Nuestra prioridad es que estén bien cuidados. Tampoco tienen forma de escaparse, lo que es una tranquilidad para sus dueños”, explicó sobre la propuesta.
La muerte que lo marcó para siempre
Mucho antes de tener seis perros, la relación de Licha con los animales estuvo atravesada por una pérdida que todavía recuerda con emoción. Cuando nació, sus padres adoptaron una perra que lo acompañó durante 11 años y que se convirtió en una integrante fundamental de la familia.
Su muerte ocurrió durante una Navidad y estuvo relacionada con el impacto de la pirotecnia. El recuerdo de aquella noche hizo que Navarro se alejara durante años de la posibilidad de volver a adoptar.
“La encontramos muerta abajo de la camioneta. A partir de ahí nunca pude tener una mascota de vuelta. Pasaron muchos, muchos años. Era como que yo sentía que traicionaba la memoria de mi mejor amiga. Y después un día me llegó una foto de una perrita que estaba abandonada en una veterinaria y bueno... cuando la vi dije que era el momento de abrirse al amor de nuevo”, detalló emocionado.
A partir de entonces, su vínculo con los animales volvió a crecer hasta convertirse en una parte central de su vida cotidiana. En su casa, además, hay una regla que no admite discusión: los perros también tienen permitido dormir en la cama.
“No me importa tener la ropa llena de pelos. Tenemos seis animales. Se nos fue de las manos, ja, ja. ¡Casi que no tengo lugar para acostarme! Es el amor más lindo que existe", aseguró.
El deporte y una nueva faceta profesional
Mientras desarrolla su emprendimiento, Navarro también mantiene una fuerte conexión con el deporte. En los últimos días llamó la atención por las imágenes que compartió relacionadas con un campeonato de fisicoculturismo, aunque esa disciplina es apenas una parte de una faceta deportiva que cultiva desde hace años.
“Tengo una faceta deportiva que me encanta. Disfruto hacer deporte y me encanta hacer todo tipo de deporte. El año pasado competí en el Mundial de Natación en aguas abiertas. Fui a nadar al glaciar en agua en dos grados bajo cero. Me gustan ese tipo de desafíos”, sostuvo.
En cuanto a su recorrido laboral, Licha reconoció que durante su juventud tomó un camino vinculado a la economía que finalmente no lo hizo feliz. Su participación en Gran Hermano significó un giro y le permitió explorar nuevas oportunidades.
“Cuando era chico me dediqué más a la parte de la economía, pero la realidad es que nunca lo disfruté. Después me anoté en Gran Hermano. Hoy trabajo en Sex y después acá en la guardería”, contó.
Ahora, además, tiene una nueva meta: incursionar en la actuación. Si bien todavía no recibió la propuesta que espera, tiene claro que quiere prepararse antes de dar ese paso.
“Estoy muy agradecido por la oportunidad que me dio José María Muscari. Tenemos funciones hasta el 20 de diciembre. También voy a tener muchos desfiles, pero algún día me gustaría tener una propuesta actoral”, cerró.
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