Luna, la hija de Débora Pérez Volpin: de vender tortas artesanales a dar clases de Arquitectura en la UBA

Espectáculos

La hija de Débora Pérez Volpin construyó un perfil lejos de los medios y encontró su lugar en la arquitectura y la docencia universitaria.

Luna Funes, hija de la recordada periodista Débora Pérez Volpin, construyó un perfil profesional propio y alejado de la exposición mediática. Tras completar sus estudios de Arquitectura en la Universidad de Buenos Aires, encontró un nuevo espacio dentro de la misma institución que la formó y comenzó a incursionar en la docencia. (La Gaceta)

Sin embargo, antes de que la arquitectura se convirtiera en el eje central de su vida laboral, Luna también había explorado otra faceta. En 2021 creó Jaia, Tienda Dulce, un emprendimiento de pastelería con el que realizaba tortas artesanales y otros productos caseros por pedido. La iniciativa dejó de tener actividad en redes sociales durante 2022 y quedó como parte de una etapa anterior de su recorrido.

Su emprendimiento de pastelería mientras estudiaba

Mientras daba sus primeros pasos como estudiante universitaria, Luna decidió poner en marcha un proyecto completamente diferente a la profesión que terminaría eligiendo. Así nació Jaia, Tienda Dulce, una propuesta dedicada a la elaboración artesanal de distintas preparaciones.

Entre los productos que ofrecía se encontraban rogel, brownies con merengue, cheesecakes y tortas realizadas por encargo. La modalidad se centraba principalmente en los pedidos particulares y el emprendimiento contaba con presencia propia en las redes sociales.

En aquel espacio, presentaba sus productos como elaborados de manera casera y con mucho amor, al mismo tiempo que continuaba avanzando con su formación académica.

Su carrera de Arquitectura en la UBA

Con el correr del tiempo, la pastelería fue quedando en segundo plano y Luna concentró sus esfuerzos en completar sus estudios. Finalmente, se recibió de arquitecta en la Facultad de Arquitectura, Diseño y Urbanismo (FADU) de la Universidad de Buenos Aires, título que marcó el comienzo de una nueva etapa profesional.

Su vínculo con la universidad, de todos modos, no terminó con la graduación. En 2026, comenzó a trabajar como ayudante de docencia en una materia correspondiente a los primeros años de la carrera de Arquitectura, de acuerdo con la información difundida sobre su actividad profesional.

El nuevo desafío de Luna Funes como docente

Su llegada a la enseñanza significó un giro respecto de aquellas primeras experiencias laborales. De elaborar tortas artesanales para clientes particulares pasó a acompañar desde el aula a quienes están dando sus primeros pasos en la universidad.

Esta experiencia también le permite continuar ampliando su formación dentro del ámbito académico. La arquitectura pasó así de ser únicamente la carrera que eligió estudiar a convertirse en el espacio donde desarrolla su presente laboral y docente.

Actualmente, Luna combina los conocimientos adquiridos durante sus años como estudiante con esta nueva experiencia dentro de la UBA, institución en la que construyó buena parte de su recorrido profesional.

El perfil bajo de la hija de Débora Pérez Volpin

Luna eligió desarrollar su vida lejos de las cámaras y de la exposición pública. A diferencia de su hermano Agustín, quien orientó su carrera hacia la comunicación, ella encontró su lugar dentro de la arquitectura.

Su experiencia profesional, además, comenzó antes de recibirse. En 2024, se había informado que trabajaba en el área de compras de una desarrolladora inmobiliaria mientras terminaba Arquitectura.

De esta manera, su trayectoria atravesó diferentes etapas: desde aquel emprendimiento de pastelería que puso en marcha mientras estudiaba hasta su experiencia en el sector inmobiliario y su actual incursión en la enseñanza. Hoy, Luna Funes encontró en la arquitectura y en la docencia universitaria dos espacios centrales para continuar desarrollando su carrera.

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