Murió Marjane Satrapi, autora de la exitosa novela gráfica Persépolis
La artista franco iraní falleció este jueves a los 56 años, según informaron desde su entorno. A lo largo de los años fue reconocida por amplificar la voz de las mujeres iraníes.
El universo de las artes y la cultura internacional se tiñó de luto tras conocerse una noticia devastadora. La reconocida realizadora, dibujante e historietista franco-iraní Marjane Satrapi, mundialmente aclamada por ser la mente creativa detrás de la exitosa novela gráfica autobiográfica "Persépolis", falleció a los 56 años de edad, según confirmaron de manera oficial sus círculos más íntimos este jueves 4 de junio.
Las razones de su deceso trascienden los partes médicos tradicionales y se hunden en el terreno de los sentimientos más profundos. “Marjane Satrapi murió de tristeza poco más de un año después del fallecimiento de Mattias Ripa, su esposo y el amor de su vida”, detallaron sus allegados a través de un sentido comunicado que fue reproducido por diversas plataformas informativas de la región. De igual manera, amigos cercanos de la escritora se explayaron sobre el delicado panorama anímico que arrastraba la artista en declaraciones brindadas a la emisora France Info.
La celebridad global había decidido resguardarse y alejarse de las luces del centro mediático durante el último tiempo, una determinación que tomó a raíz de la muerte de su compañero de vida, el productor, actor y guionista Mattias Ripa, quien partió el pasado 8 de abril de 2025.
Su íntima amiga, la socióloga franco-iraní Azadeh Kian, dialogó con France Info y aseveró que la desaparición física de Ripa significó un impacto emocional del cual la dibujante jamás pudo ponerse de pie. “Desde su muerte ya no era la misma”, detalló la profesional. En consonancia con este testimonio, la académica reveló que la creadora de "Persépolis" solía manifestarle de forma recurrente que había “dejado de luchar” y que tenía deseos de “irse”. En un desgarrador repaso por los meses finales de la pintora, Kian remató de forma contundente: “Se estaba dejando morir desde la pérdida del amor de su vida”.
Satrapi había nacido en la localidad de Rasht, Irán, en el año 1969. En esa geografía transcurrieron sus primeros años y tramos de su juventud, antes de emprender viaje hacia el exterior para cursar estudios en Viena y, tiempo más tarde, radicarse de forma definitiva en suelo francés. Desembarcó en la ciudad de París en 1994 y obtuvo la ciudadanía de ese país europeo en 2006. Toda esa intensa travesía personal fue el motor que impulsó la creación de "Persépolis", su pieza artística de mayor repercusión, editada a partir del año 2000 y galardonada en el prestigioso Festival Internacional del Cómic de Angulema.
El salto definitivo a la masividad en todo el planeta llegó en 2007, de la mano de la traslación cinematográfica de su obra. La aclamada película de animación "Persépolis", que codirigió junto a Vincent Paronnaud, se alzó con el Premio del Jurado en el prestigioso Festival de Cannes y obtuvo una nominación en la entrega de los Premios Óscar. Dentro de su prolífico catálogo también se destacan títulos de gran factura como "Bordados" y "Pollo con ciruelas". Esta última pieza, ambientada de igual forma en su tierra natal, se coronó en 2005 como el mejor álbum en Angulema y tuvo su versión cinematográfica en las salas de cine en 2011, bajo su propia dirección. Por toda su trayectoria y su incansable defensa de las libertades y los derechos humanos, fue distinguida con el Premio Princesa de Asturias de Comunicación y Humanidades.
Incluso lidiando con sus propios baches de salud, la escritora jamás le quitó los ojos de encima al devenir político de su patria. Solía intervenir de manera constante en las cadenas de noticias para visibilizar las demandas de las mujeres de su país, muy especialmente durante las revueltas bautizadas bajo la consigna “Mujer, vida, libertad”. “Amaba enormemente a su país, aunque era muy crítica con el régimen”, puntualizó su amiga Kian, recordando además su participación activa en marchas de protesta y su constante padrinazgo hacia los creadores iraníes privados de su libertad por cuestiones políticas. Su coherencia ideológica quedó demostrada cuando rechazó la prestigiosa Legión de Honor francesa, manifestando su absoluto repudio hacia lo que catalogaba como una postura llena de hipocresía por parte de las autoridades de Francia en relación con el escenario iraní.







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