Noemí Alan: su experiencia en el infierno de las drogas

Espectáculos

*Fue adicta a la cocaína.

*Dijo que nunca pagó para consumir porque la conseguía en los boliches.

*Hoy, recuperada, teme que esto se traslade a sus hijos.

Comenzó su carrera de la mano de Juan Carlos Calabró y no paró de trabajar nunca. Hizo televisión, cine y teatro, pero la cocaína marco un antes y un después en su agitada vida. Noemí Alan afirmó haber caído varias veces en manos de la droga desde los 21 años debido, confiesa, a una intensa actividad laboral.

El excesivo trabajo fue lo que me hizo meterme en ese mundo mortal. Me acuerdo que quería hacer todo junto y no rendía despierta, por eso una noche en el baño de un boliche me dieron de probar. Me habían dicho que con eso podía aguantar despierta”, detalló Noemí Alan. 

“La droga siempre me la daban, yo no podía ir a comprar, tenía miedo que me reconocieran. Muy pocas veces tuve que pagar por cocaína. Al principio es bárbara, pero después es la muerte total, te trae soledad, continuidad en la adicción”, explicó la actriz en el programa La vida es bella, que se emite por Canal 9.

Además, recordó cómo la cocaína la hacía mirar horas la puerta de su casa, creyendo que había gente del otro lado que quería entrar, o cuando salía de su casa, escuchaba ruidos y volvía a entrar, hasta 10 veces por día, en claras conducyas paranoicas. “Consumía varios gramos, durante días seguidos, y no dormía nunca. Iba en auto y me quedaba mirando hacia mi balcón, para saber si había gente. Es realmente terrible, hasta que un día decidi dejar atrás esos años de adicción. Ahora le tengo terror”, dijo Alan.

La llegada de su primer hijo le cambió la vida. Actualmente, la actriz se considera una mujer feliz, y su única preocupación es bajar 8 kilos "para estar mejor, en forma”.



“Cuando me enamoré tome conciencia por qué quise formar una familia, y comencé a sentirme acompañada. Ahora tengo dos hijos: Lara de 16 años y Jano de 10”, pero Alan explicó además que cuando se animó a contarlo sintió que en ese momento estaba recuperada. "Pero tengo miedo que sea hereditario y que esto que viví se traslade a mis chicos y me sigue costando retomar mi trabajo”.

Dejá tu comentario