Tras la "discriminación", flor cobra siete veces más

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Tras la discriminación que sólo su madre, Araceli González, insiste en decir que existió, a Florencia Torrente no le fue nada mal. Casi todos, hasta ella misma, repiten que no la discriminaron “por gordita” en el BAF Week, pero gracias al escándalo su cachet se multiplicó por siete.

La última en negar que se la haya separado del festival por sus kilos de más fue la productora acusada por Araceli: Lucía Uriburu. En una entrevista con la revista Siete Días, dijo: "Yo ni siquiera le hice casting, así que nunca existió un acto de discriminación”. Y disparó: “He trabajado con Florencia y sé para qué la llamaría por su estatura".

Antes lo había negado la misma Floppy y su ex manager, Tomás Costantini. Quien sea que haya pensado la estrategia de la “víctima” tuvo una gran idea a juzgar por los números.

Es que tras el escándalo mediático de la discriminación ¿que no fue? el cachet de la joven se disparó. La misma revista asegura que el número que antes se le pagaba ahora hay que multiplicarlo por siete.

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