Triste resultado de un abuso estadístico que me condena

Espectáculos

* Samuel "Chiche" Gelblung asume los resultados de la encuesta de su propio medio que consagran a Jorge Guinzburg como el más elegante.
* A continuación, sus dramáticas conclusiones y una proclama para la historia.

Jorge Luis Borges decía que la democracia es solo un abuso estadístico. El escritor siempre acertó en cuanto a los errores que cometían las mayorías a la hora del voto.

Viendo los resultados de la encuesta de minutouno.com, los cuales consagran a Jorge Guinzburg como un “hombre elegante” en el contencioso que mantenemos en torno a las características de la indumentaria de uno y otro, debo aceptar aunque no convalidar el resultado de dicha encuesta.

Pero mi derrota tiene un precio: aunque la mayoría silenciosa me condene, sigo pensando que Guinzburg se viste como el traste, de manera aburrida, con abuso de los colores marrones que simbolizan la poderosa mediocridad argentina.
La Argentina es marrón y beige y así estamos.

Veo que la argentinidad de Guinzburg es mucho más aceptada que la argentinidad mía, que apuesta al color, a la creatividad, a lo diferente, a la diversidad.

Jorge ha ganado esta pulseada y lo felicito por su triunfo. Pero déjenme expresar que este triunfo de Guinzburg me entristece profundamente, no por mi derrota personal sino porque creo que si la Argentina sigue prefiriendo el marrón al color, está eligiendo el pasado y no el futuro.

Mi padre, Raúl Alfonsín, Jorge Guinzburg, están unidos en la línea histórica de la Argentina del pasado. A todos les gustaba y les gusta el marrón.

No conozco una sola bandera marrón entre las más de 150 que representan a los países del mundo. ¡Qué curioso que ningún país haya elegido ese tono para su pabellón patrio!. Es que la patria necesita colores vivos , colores que simbolicen hambre de futuro, que unan el cielo, la tierra, y las esperanzas: el celeste, el rojo, el verde, el amarillo. Que yo sepa, no hay países marrones.

No quiero con esto modificar el resultado de la voluntad popular. Pero sí quiero señalar que mi derrota es el triunfo de los pocos que pensamos que la ropa es algo más que eso con lo que nos vestimos para poder salir a la calle, de los que tenemos conciencia de que la ropa es una identificación en las que nos reconocemos, por ahora, desgraciadamente unos pocos, un pequeño grupo que pretende que la Argentina tenga un destino de colores vivos y no de los colores de la tierra que nos va a enterrar cuando dejemos este mundo.

El público de minutouno.com ha elegido el color de las tumbas. Yo seguiré utilizando el color de las banderas de los países que miran con vigor hacia delante y no con nostalgia hacia atrás.

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