2015, odisea del espacio
Escribe Fabián Doman
Las PASO tuvieron lugar hace menos de un mes. Con todos los cambios que produjeron hablar del 2015 en Argentina aparece como una empresa aventurera y utópica. Sin embargo la historia muestra que en ningún país, ni siquiera en este, la política y el poder improvisan al momento de definir quiénes serán los candidatos a Presidente. Y quién el Presidente.
Vale recordar los casos de Raúl Alfonsín y Carlos Menem cuyas carreras hacia la Casa Rosada comenzaron una década antes de lograrlo. Ni que hablar de Fernando de la Rúa. Las aspiraciones de Néstor Kirchner no nacieron en el 2003, sino que tenían sus antecedentes. Lo mismo corre para Bill Clinton o el propio George Bush. O para Mariano Rajoy. O para todos aquellos que nunca llegaron ni a Presidentes ni a Primeros Ministros.
La excepción podría ser Barack Obama, cuyo ascenso a la Presidencia norteamericana fue una carrera de menos de cuatro años, quizás reflejo de los tiempos que corren, en lo que fue la primera candidatura sostenida en Internet y especialmente en las redes sociales.
Con este prólogo, debiera entonces concluirse que el nombre del futuro Presidente del país en el 2015 ya lo conocemos. O dicho de otro modo: que no saldrá de las caras que ya están, voluntaria o involuntariamente, anotadas en la pelea. Veamos:
-Daniel Scioli: el candidato natural. Él lanzó su candidatura cuando dijo públicamente que si Cristina Kirchner no tenía posibilidades legales de un tercer mandato él se anotaba para el 2015. Su objetivo es el ser postulante oficial del peronismo y del Frente para la Victoria. Soportó tormentas, rayos y centellas en esa estrategia, que lejos de cambiar profundizo antes y después de las PASO sosteniendo la candidatura de Martin Insaurralde. Scioli cree que finalmente, por el peso de las circunstancias y de los números de las encuestas, la Casa Rosada lo ungirá como el sucesor. Tiene a su favor su buena imagen y la manta de teflón que rodea su figura que, hasta ahora, lo hace inmune a las críticas. Se viene preparando para el cargo desde hace tiempo y ha logrado instalarse como un presidenciable. Pero, hay factores que no maneja: su candidatura no depende tanto de cómo le vaya al FPV en octubre, sino de la gestión kirchnerista en el gobierno nacional hasta las elecciones del 2015. Una buena gestión mejorara las chances del candidato oficialista de un gobierno. Y viceversa lo contrario.
-Mauricio Macri: candidato a Presidente en el imaginario desde hace 10 años, gracias a la leyenda urbana que dice que pudo haber sido postulante de alguno de los peronismos en el 2003, el prefirió iniciar su derrotero político peleando por la ciudad. Cuando en el 2007 logro finalmente quedarse con Buenos Aires su próxima estación parecía la candidatura presidencial 2011, pero el buen momento de Cristina Fernández y las dificultades para lograr construir un frente electoral opositor solido –defecto de toda la oposición en ese año- lo hicieron seguir en Buenos Aires. Hace una semana refrendo títulos y honores lanzando otra vez su candidatura mayor. Quiere ser Presidente –cualidad obvia, pero que no siempre se da en los candidatos- pero pertenece a una estructura política, PRO, que enfrenta un problema y un dilema. El primero la falta de presencia en todo el país –sobre todo en la provincia de Buenos Aires-.El segundo, que buena parte de sus principales dirigentes no ven con buenos ojos al peronismo, pieza fundamental para comenzar a proyectar cualquier sueño presidencial en Argentina. Su carrera depende de mucho de que pase con Scioli y con Sergio Massa, ya que comparte electorado con ambos. Y que sucede con el peronismo: si va dividido, partido o unificado en el 2015.
-Sergio Massa: tan convidado de piedra a la mesa de los presidenciales que ni el mismo todavía se postuló públicamente para el cargo. Igual, parece que falta no le hace. A un candidato -que según lo que dice todo el mundo- aumento su distancia para ganar en octubre, naturalmente le llueven encuestas que lo suben a la carrera mayor, independientemente de su propio deseo y aspiración. Massa comenzó el derrotero 2012/13 pensando en La Plata, pero las ausencias de otras figuras en el calendario electoral de las PASO y de estas legislativas, la conjunción de los planetas, un gobierno nacional que parece cansado, su unción como "el otro" y un discurso amplio y genérico lo terminaron ubicando como una de las personalidades políticas del año. ¿Le alcanzara a Massa el 2013 para ganar el 2015? ¿La imagen de un candidato legislativo superganador se mantendrá para cuanto tenga ser mirado como presidenciable?. ¿Su candidatura en el 2015 será por el Frente Renovador o irá a una interna con Scioli por dentro del FPV?. ¿En el 2015 habrá finalmente ballotage para elegir Presidente con dos candidatos peronistas –Scioli y Massa- peleando la segunda vuelta?. Preguntas que todavía no tienen respuesta.
-Julio Cobos y/o Hermes Binner: considerados como semejantes en la suposición de que alguno de los dos encabezara la "otra" fórmula presidencial. La no peronista. A juzgar por los resultados 2011 y los de las PASO de agosto, Scioli y Massa deberán calculadora en mano estudiar qué pasos tomar, porque hay posibilidades de que el candidato de este frente logre colarse en un eventual ballotage. ¿Para ganarlo?. El "círculo rojo" – cuya definición fue motivo de nuestra columna de la semana pasada- y mucha otra gente cree que es improbable que la Argentina tolere en el futuro cercano a un Presidente no peronista. Algo así, como que el peronismo genera su propia descendencia, presentando alternativas sólidas y fuertes, electoral y políticamente hablando, a las del peronismo gobernante. Una trampa, casi, cultural, de la política argentina.
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