El estafador decía ser griego y ser dueño de un departamento en uno de los barrios porteños más caros de la Ciudad. "Compré una propiedad y quiero dejarla en buenas manos", seducía. El joven, sin garantía, no pudo ocultar su interés, pero el detalle en una foto del inmueble lo hizo descubrir una estafa que ya llegó a España.