Descubrí Jujuy: el pueblo escondido con numerosos paisajes y solo dos habitantes
Lejos de los circuitos turísticos tradicionales y en un entorno donde la naturaleza impone sus propias reglas, hay un rincón de la provincia de Jujuy que sorprende por su aislamiento extremo y su riqueza paisajística.
El pueblo escondido con numerosos paisajes y solo dos habitantes
En vacaciones de invierno, este tipo de lugares se convierte en una opción ideal para quienes buscan silencio, aventura y experiencias auténticas.
Entre selva, montaña y praderas de altura, este paraje ofrece una combinación única de biodiversidad, historia silenciosa y hospitalidad genuina. Con apenas dos habitantes permanentes, el lugar se sostiene gracias al cuidado de quienes lo habitan y al interés creciente de viajeros que desean desconectarse del mundo urbano y reconectar con lo esencial.
Qué se puede hacer en Alto Calilegua
A pesar de su tamaño reducido y su difícil acceso, Alto Calilegua brinda una experiencia intensa y memorable. Quienes llegan hasta este poblado pueden recorrer antiguos senderos, visitar una iglesia que aún permanece en pie y descansar en las praderas de altura con vistas panorámicas que parecen infinitas.
La experiencia está marcada por el silencio absoluto, interrumpido solo por el viento o el canto de las aves. Los visitantes suelen ser recibidos por los únicos dos habitantes del pueblo, que ofrecen refugio y una hospitalidad sencilla pero profundamente humana. Compartir un mate cocido, pan casero y relatos de la zona es parte esencial del viaje.
Además, el lugar es ideal para caminatas de alta montaña, fotografía de paisajes y avistaje de fauna silvestre. Con algo de suerte, es posible observar cóndores andinos sobrevolando la zona. Por la noche, el cielo despejado y las bajas temperaturas completan una experiencia única, lejos de cualquier ruido urbano.
Dónde queda Alto Calilegua
Alto Calilegua se encuentra dentro del Parque Nacional Calilegua, una de las áreas protegidas más importantes del país y un verdadero tesoro natural de Jujuy. El parque abarca más de 76.000 hectáreas y protege una amplia porción de las yungas argentinas, uno de los ecosistemas más biodiversos de Sudamérica.
El poblado está ubicado en la zona más alta del parque, a más de 3000 metros sobre el nivel del mar, en un punto donde la selva comienza a transformarse en pastizales de altura. Esta transición ecológica crea paisajes impactantes y convierte al lugar en un sitio privilegiado para el contacto directo con la naturaleza.
Las viviendas de adobe que aún se conservan, junto con los restos de una antigua escuela y un molino comunitario que funciona de manera ocasional, reflejan la historia de una comunidad que supo tener mayor presencia, pero que hoy resiste al paso del tiempo.
Cómo llegar a Alto Calilegua
Llegar a Alto Calilegua no es sencillo y forma parte de la aventura. El acceso comienza en la localidad de San Francisco, desde donde se inicia una caminata que atraviesa distintos pisos ecológicos: selva montana, bosque montano y finalmente los pastizales de altura.
El trayecto puede demorar más de medio día, por lo que se recomienda contar con buen estado físico y realizar la travesía acompañado por guías locales. Durante el recorrido, es posible cruzarse con puestos temporales utilizados por criadores de ganado y disfrutar de postales naturales que cambian a cada paso.
Este esfuerzo se ve ampliamente recompensado al llegar a destino, donde el aislamiento, la inmensidad del paisaje y la calidez de sus habitantes convierten la visita en una experiencia difícil de olvidar.
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