Escapadas en Buenos Aires: el rincón europeo de la Ciudad para visitar y sacar fotos

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Esta calle secreta se convirtió en uno de los paseos favoritos para los amantes de la fotografía, la historia urbana y los espacios que aún conservan identidad propia.

Buenos Aires es una ciudad llena de rincones inesperados, pero hay uno en particular que sorprende incluso a quienes creen conocerla de memoria. Un pequeño tramo escondido en uno de los barrios con mejor calidad de vida, donde el ritmo baja, el silencio se sostiene y la arquitectura parece sacada de otra época. Un sitio perfecto para caminar sin prisa, descubrir detalles únicos y disfrutar una postal europea sin salir de la ciudad.

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El pasaje que te traslada a otra época en Buenos Aires

En pleno corazón de la ciudad existe una calle que parece congelada en otro siglo. Allí, el ruido del tránsito queda atrás, las fachadas adquieren protagonismo y caminar se convierte en una experiencia lenta, casi contemplativa.

Se trata de un tramo residencial donde no hay bocinas, ni luces estridentes, ni comercios que rompan la armonía visual. Solo casas bajas, árboles maduros y una tranquilidad que sorprende a cualquier visitante. Las construcciones que lo rodean cuentan historias: hay fachadas art déco, detalles académicos franceses, influencias tudor y guiños neocoloniales, todo conviviendo en una paleta armónica que lo vuelve distinto a cualquier otra calle de la ciudad.

Este rincón también conserva viviendas centenarias, puertas de madera maciza, ventanales antiguos y balcones que parecen sacados de un barrio europeo. Es un escenario ideal para sacar fotos, disfrutar un paseo urbano o simplemente redescubrir Buenos Aires desde un costado más íntimo y silencioso.

Dónde queda Pasaje Gorostiaga

Este tramo encantador se encuentra en el barrio de Colegiales, una zona que destaca por su ambiente residencial, su seguridad y su calidad de vida. El sector más pintoresco del Pasaje Gorostiaga está ubicado exactamente entre las calles Zapata y Avenida Cabildo, a solo unos metros del movimiento incesante de una de las arterias más transitadas de la ciudad.

Aunque la calle continúa y conecta con otras vías hasta llegar a Avenida del Libertador, este segmento en particular es considerado una joya escondida: un pequeño corredor urbano que invita a caminar sin apuro y disfrutar la calma en medio del ruido porteño.

Además, a pocos metros se esconde otro secreto: el Pasaje General Paz, un corredor privado construido en 1925 que atraviesa un antiguo conjunto habitacional diseñado por el ingeniero Pedro Vinent, el mismo creador del Barrio Inglés de Caballito. Otra parada imperdible para quienes disfrutan de la arquitectura histórica.

Cómo llegar al Pasaje Gorostiaga

Llegar es muy sencillo, incluso para quienes no están familiarizados con la zona. Estas son las alternativas más cómodas:

  • Subte: línea D, estación José Hernández o Olleros, ambas a pocas cuadras.

  • Colectivos por Avenida Cabildo: 29, 39, 41, 57, 60, 67, 68, 152 y más.

  • Tren: línea Mitre, estación Colegiales, ubicada a unas cuadras del pasaje.

  • A pie o en bici: es un recorrido corto, seguro y muy agradable para realizar caminando.

Lo ideal es planear el paseo por la tarde, cuando la luz resalta los colores de las fachadas y el ambiente se vuelve aún más sereno. Es una escapada perfecta para quienes buscan arquitectura, calma, fotografía urbana o simplemente un rincón distinto dentro de la ciudad.

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