La inteligencia artificial reveló cuáles son las tres carreras universitarias que no conviene estudiar

Lifestyle

La IA identificó tres áreas profesionales particularmente expuestas a la automatización, aunque esto no significa que vayan a desaparecer por completo.

Elegir una carrera universitaria pensando en las oportunidades laborales futuras se volvió más complejo ante el avance acelerado de la inteligencia artificial. Herramientas capaces de procesar información, generar contenidos y automatizar tareas que anteriormente necesitaban intervención humana ya comenzaron a modificar diferentes sectores.

Esta transformación no implica necesariamente que determinadas profesiones vayan a desaparecer. Sin embargo, algunas actividades podrían necesitar menos trabajadores dedicados a funciones básicas, repetitivas o administrativas, debido a que buena parte de esos procesos pueden resolverse mediante sistemas digitales.

En este contexto, diferentes análisis vinculados con la IA ponen el foco sobre aquellas carreras donde una parte considerable de las tareas tradicionales puede automatizarse. Contabilidad y Auditoría, Administración de Empresas en puestos junior y el trabajo administrativo o secretarial aparecen entre las áreas que podrían enfrentar mayores transformaciones.

La advertencia, de todas maneras, no significa que estudiar alguna de ellas sea necesariamente una mala decisión. El desafío estará en incorporar nuevas habilidades y orientar la formación hacia tareas estratégicas, analíticas y humanas que complementen las posibilidades ofrecidas por las nuevas tecnologías.

Cuáles son las tres carreras universitarias que la IA no recomienda

La primera de las áreas señaladas es Contabilidad y Auditoría. Una parte de las funciones básicas de estos profesionales está vinculada con el procesamiento de información, la organización de registros y diferentes operaciones que actualmente pueden automatizarse.

El avance de sistemas especializados podría reducir la necesidad de profesionales exclusivamente dedicados a estas funciones rutinarias. Sin embargo, esto no supone el final de la profesión: los contadores pueden orientar su perfil hacia tareas estratégicas y analíticas, donde la interpretación de información y la toma de decisiones continúan teniendo un papel importante.

La segunda opción mencionada es Administración de Empresas, particularmente en sus posiciones junior. Los primeros puestos dentro de esta área suelen incluir tareas operativas, gestión de datos, organización de información y programación de diferentes actividades.

Precisamente son algunas de estas funciones las que los sistemas automatizados pueden asumir progresivamente. Por eso, quienes elijan esta formación podrían necesitar complementar sus conocimientos tradicionales con capacidades relacionadas con análisis, estrategia y aquellas competencias humanas que resultan más difíciles de sustituir mediante tecnología.

Por último aparece el Trabajo Administrativo y Secretarial, un sector especialmente atravesado por la digitalización. La organización de agendas, procesamiento de documentos, carga de información y otras actividades rutinarias pueden ser realizadas cada vez con mayor autonomía por diferentes herramientas tecnológicas.

Esto podría generar una disminución de determinados puestos tradicionales y, al mismo tiempo, modificar las responsabilidades de quienes permanezcan dentro del sector. El conocimiento de herramientas digitales y la capacidad para asumir funciones de mayor complejidad pueden convertirse en elementos fundamentales para adaptarse al nuevo escenario laboral.

De esta manera, la recomendación no debería interpretarse como una lista definitiva de carreras que no tienen futuro. La inteligencia artificial está transformando tareas concretas más que eliminando automáticamente profesiones completas, por lo que la especialización y la actualización de conocimientos tendrán cada vez mayor importancia.

Para quienes estén definiendo qué estudiar, además de considerar la salida laboral actual, será importante analizar qué tareas podrían automatizarse y cuáles requieren capacidades humanas difíciles de reemplazar. La posibilidad de trabajar junto con las nuevas tecnologías puede terminar siendo tan importante como la carrera elegida.

Dejá tu comentario