La manera de combatir la cervicalgia: las claves para tener un cuello en buen estado
Los casos se multiplican entre los jóvenes: el estrés, la tensión y la inactividad física juegan un papel clave, según la kinesióloga del CIKAF de Leben Salud.
La manera de combatir la cervicalgia: las claves para tener un cuello en buen estado
Un truco casero fundamental para mantener un cuello saludable es incorporar hábitos diarios de movimiento, relajación y ejercicios específicos. La cervicalgia aparece cada vez más en adultos jóvenes debido a la tensión acumulada por largas jornadas laborales, estrés, sedentarismo y falta de actividad física. Este dolor puede manifestarse como rigidez, cefaleas frecuentes, hormigueo en los brazos e incluso mareos.
Qué es la cervicalgia
La cervicalgia es un dolor localizado en la zona del cuello que afecta la movilidad y puede irradiar hacia los hombros y brazos. Se caracteriza por rigidez, tensión muscular y en algunos casos, cefaleas o sensación de mareo. Según la Sociedad Argentina de Patología de la Columna Vertebral, más del 80% de las personas la padecerán a lo largo de su vida, especialmente después de los 40 años.
La kinesióloga Verónica Elina Gavotti, del Centro Integral de Kinesiología y Actividad Física (CIKAF) de Leben Salud, explica que las causas más frecuentes son funcionales: contracturas, malas posturas, sobreesfuerzos y estrés prolongado. Otros factores, como el bruxismo y la carga laboral intensa, aumentan la tensión en la región cervical y contribuyen a la aparición de dolor y limitaciones en los movimientos cotidianos.
Qué hacer para evitar este intenso dolor
Prevenir la cervicalgia requiere una combinación de hábitos saludables y ejercicios específicos. Se recomienda:
- Mantenerse activo y evitar el sedentarismo, incluyendo actividad física regular adaptada a cada persona.
- Prestar atención a la postura en el trabajo, estudio o uso de dispositivos electrónicos, corrigiendo inclinaciones o tensiones repetitivas.
- Incorporar ejercicios de elongación, automasajes y movimientos propios del cuello para liberar tensión acumulada.
- Practicar técnicas de reeducación postural para mejorar la alineación de la columna y fortalecer los músculos de sostén.
- Tomarse momentos de relajación y distracción diaria para reducir el estrés, que es un desencadenante clave de la cervicalgia.
En casos persistentes, la consulta médica es imprescindible para un diagnóstico correcto. Los tratamientos más efectivos combinan fisioterapia, terapia manual, masoterapia, electroterapia y ejercicios terapéuticos personalizados, que ayudan a reducir el dolor, recuperar la movilidad y prevenir futuras lesiones.
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