La NASA lanzó un nuevo telescopio para crear un nuevo atlas del planeta Tierra

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La agencia espacial creó el dispositivo que será el sucesor del James Webb y que intentará encontrar lugares en el espacio similares a las condiciones de vida actuales.

La NASA lanzó este domingo por la mañana el telescopio espacial Nancy Grace Roman desde el Centro Espacial Kennedy, en Florida, a bordo de un cohete Falcon Heavy de SpaceX, con el objetivo de estudiar algunos de los grandes misterios del universo. El observatorio viajará hasta el punto de Lagrange L2, ubicado a unos 1,5 millones de kilómetros de la Tierra.

El telescopio analizará la expansión del universo, la materia oscura y los planetas que se encuentran fuera del sistema solar. Tras despegar, desplegó sus paneles solares y logró establecer comunicación con las estaciones terrestres, un paso clave para comenzar su misión.

De qué se trata el nuevo telescopio que lanzó la NASA

A partir de ahora, el observatorio atravesará una etapa inicial de aproximadamente 90 días en la que se pondrán a prueba sus sistemas antes de iniciar las investigaciones científicas. La llegada al espacio representa el cierre de más de 15 años de trabajo dedicados al diseño, la construcción y las diferentes pruebas del telescopio, que tuvo una inversión superior a los 4 millones de dólares.

El nuevo instrumento permitirá conseguir imágenes con un nivel de detalle extraordinario, estudiar regiones lejanas de la galaxia y ampliar la búsqueda de exoplanetas. Su nombre homenajea a Nancy Grace Roman, considerada una figura fundamental para el desarrollo de la NASA y primera jefa de Astronomía de la agencia.

El observatorio trabajará principalmente en el rango infrarrojo y cuenta con un espejo de 2,4 metros de diámetro, similar al del Hubble. Una de sus mayores ventajas será su cámara de 300 megapíxeles, cuyo campo de visión es al menos 100 veces más amplio que el del histórico telescopio.

Durante sus relevamientos, Roman estudiará cientos de millones de galaxias y registrará supernovas correspondientes a diferentes momentos de la historia cósmica.

La información obtenida ayudará a los científicos a reconstruir cómo fue cambiando la expansión del universo y a profundizar el estudio de la energía oscura. También podrán elaborar mapas de la materia oscura a partir de las pequeñas distorsiones que la gravedad genera sobre la luz proveniente de objetos mucho más lejanos, para determinar cuán habitables son los sistemas planetarios similares a la Tierra.

En cuanto a los exoplanetas, Roman observará cerca de 200 millones de estrellas ubicadas hacia el centro de la Vía Láctea. Utilizará el fenómeno de la microlente gravitacional para detectar cambios temporales en el brillo de las estrellas y, de esta manera, identificar más de 1.000 posibles planetas, para saber qué tipos existen.

El observatorio también cuenta con un coronógrafo diseñado para bloquear la luz intensa de determinadas estrellas y facilitar la observación de planetas gigantes y discos de polvo.

En los próximos días, los controladores extenderán la antena de alta ganancia y la cubierta de apertura, además de realizar una corrección de trayectoria. El coronógrafo será el primero de los dos instrumentos en activarse y, cerca de dos semanas después, se encenderá el Instrumento de Campo Amplio para comenzar las pruebas de precisión y estabilidad.

Una vez operativo, se ubicará en una órbita alrededor de L2, la misma región del espacio donde trabaja el telescopio espacial James Webb.

La NASA prevé hacer públicas las primeras imágenes científicas a comienzos de 2027.

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