Un robot de la NASA descubrió extrañas texturas en la superficie de Marte
Lo que empezó como una misión de 2 años ya supera la década. El rover sigue explorando el Sistema Solar gracias a mejoras que prolongaron su vida útil.
Un robot de la NASA descubrió extrañas texturas en la superficie de Marte.
El rover Curiosity de la NASA ha vuelto a transformar una llanura aparentemente discreta de Marte en una escena de alto interés geológico. El vehículo encontró una zona con “polígonos, vetas y otras texturas” durante su avance por una región remota del planeta rojo.
La imagen fue captada el 17 de junio de 2026, durante el sol 4.928 de la misión Mars Science Laboratory. Desde la distancia, el terreno elegido parecía una superficie lisa y adecuada para continuar la ruta. Sin embargo, al revisar las fotografías tomadas tras el desplazamiento, el equipo comprobó que aquella zona escondía una complejidad que no se apreciaba ni desde la órbita ni con las cámaras situadas a mayor distancia.
En qué zona se hallaron estas formaciones geométricas
Las formas observadas miden apenas unos centímetros, por lo que las imágenes orbitales y las captadas antes del avance no tenían resolución suficiente para mostrarlas. Solo cuando Curiosity se acercó, la superficie reveló polígonos marcianos, laminaciones, bandas claras y venas minerales que ahora serán analizadas para reconstruir parte de la historia geológica de la zona.
Antes de llegar a este punto, los geomorfólogos de la misión habían distinguido desde la órbita varias áreas con texturas diferentes, tonos anaranjados y beige, y sectores más rugosos o suaves. El plan era conducir hasta una zona visualmente uniforme y buscar un lugar apto para utilizar el DRT, la herramienta que cepilla el polvo de la roca para facilitar los análisis.
Curiosity recorrió unos 35 metros hasta detenerse en el área seleccionada. Allí, lo que parecía un terreno tranquilo se convirtió en un mosaico de microrrelieves. La planificación científica tuvo que adaptarse a ese nuevo escenario, porque cada textura podía contener pistas sobre procesos antiguos de fracturación, sedimentación o circulación de fluidos en la superficie marciana.
Qué revelan las imágenes capturadas
Tras comprobar la riqueza del terreno, la prioridad pasó a ser documentar cada detalle con mayor resolución. Mastcam programó una panorámica completa y varios mosaicos cercanos, mientras ChemCam utilizó LIBS en tres nuevos objetivos: Río Chimore, una banda clara; Río de Lava, asociado a una veta; y Río de Salta, vinculado a una de las formas poligonales.
La importancia de estas estructuras no reside solo en su aspecto visual. Los polígonos, las vetas y las laminaciones pueden conservar señales sobre cómo se deformaron, endurecieron o alteraron los materiales de Marte. Aunque la NASA no ofrece una interpretación cerrada, el hallazgo confirma que incluso una zona aparentemente lisa puede convertirse, al acercarse, en un archivo geológico capaz de plantear nuevas preguntas sobre el pasado del planeta rojo.






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