Vacaciones de invierno: el idílico pueblo de Brasil sin asfalto ideal para visitar en julio
En el turismo en Brasil hay un destino que parece salido de otra época: Jericoacoara sorprende con sus paisajes de película, dunas infinitas y lagunas cristalinas.
Vacaciones de invierno en el exterior: el idílico pueblo de Brasil sin asfalto ideal para visitar en julio
Con la llegada de las vacaciones de invierno, muchos viajeros buscan destinos diferentes para disfrutar una escapada y el turismo en Brasil ofrece varias opciones con paisajes únicos. Entre ellos, algunos lugares se destacan en julio por sus temperaturas agradables y la posibilidad de combinar descanso con distintas actividades.
Uno de los sitios que más sorprende es Jericoacoara, un pequeño pueblo ubicado en una zona rodeada de dunas y naturaleza que parece mantenerse alejada del ritmo moderno. Sus calles de arena, la ausencia de alumbrado público y la iluminación de los comercios junto al cielo estrellado crean una postal que parece sacada de otra época.
Aunque conserva una esencia tranquila y rústica, el destino también tiene una amplia propuesta para los visitantes. En Jericoacoara se pueden encontrar restaurantes internacionales, bares con shows de música en vivo y puestos gastronómicos callejeros que completan la experiencia.
Qué se puede hacer en Jericoacoara
Jericoacoara adquiere un encanto particular que la convierte en uno de los destinos más atractivos del turismo en Brasil. Durante este mes, las lagunas de agua dulce y cristalina alcanzan su mejor momento, ya que están llenas y ofrecen paisajes increíbles. Además, es una época especial porque ocurre un fenómeno único: el sol se ubica en línea con un arco de rocas y genera un atardecer inolvidable.
El pueblo propone diferentes experiencias para quienes buscan naturaleza, aventura y descanso. Algunas de las actividades más elegidas por los visitantes son:
- Descansar en hamacas dentro del agua: en lugares como Lagoa do Paraíso y Lagoa Azul, se puede disfrutar de las tradicionales hamacas paraguayas instaladas sobre el agua transparente.
- Disfrutar el atardecer desde las dunas: recorrer las grandes dunas al final de la jornada permite observar cómo el sol desaparece sobre el océano, creando una postal única.
- Practicar deportes de viento: las condiciones climáticas favorecen actividades como kitesurf y windsurf, gracias a la presencia constante de ráfagas.
De todos modos, al coincidir con las vacaciones de invierno escolares, el destino suele recibir más turistas, lo que puede generar un aumento en los precios de alojamiento y servicios. Además, la intensidad del viento puede levantar arena fina y resultar molesta en algunos momentos.
Dónde queda Jericoacoara
Ubicado en el noreste de Brasil, dentro del estado de Ceará, Jericoacoara se destaca como uno de los destinos más buscados por el turismo gracias a su clima agradable y sus escenarios naturales únicos. La zona ofrece temperaturas cálidas durante gran parte del año, convirtiéndola en una alternativa ideal para visitar en distintas épocas.
El pueblo se encuentra aproximadamente a 300 kilómetros de Fortaleza y cuenta con accesos cómodos para los viajeros. A través de vuelos y conexiones desde diferentes ciudades de Sudamérica, llegar a este paraíso de Brasil resulta cada vez más sencillo.
Cómo llegar Jericoacoara
La alternativa más elegida para visitar Jericoacoara es viajar en avión hasta Fortaleza y desde allí tomar un vuelo interno hacia el aeropuerto ubicado cerca del destino. Esta opción permite ahorrar tiempo y ofrece mayor comodidad para los turistas.
También existe la posibilidad de realizar el recorrido por vía terrestre. Desde diferentes puntos del estado de Ceará parten transportes que combinan rutas asfaltadas con caminos de arena, aunque el trayecto suele ser más largo y requiere varias horas de viaje.
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