Ahora denuncian "chantaje" por el caso del radar roto en Brasil

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Télam
Por Télam
El comando de la Aeronáutica de Brasil recurre al chantaje para prohibir que los controladores de vuelo reporten situaciones de riesgo en el
tráfico aéreo, acusó el presidente del Sindicato Nacional de Trabajadores en Protección al Vuelo, Jorge Botelho, citado por la agencia oficial de noticias ABR.

A los controladores de vuelo de Brasil "se les prohíbe hacer el informe de peligro", formulario del Centro de Investigación y Prevención de Accidentes Aeronáuticos (CENIPA), que "puede ser completado por cualquier persona del sector aéreo", dijo Botelho.

La declaración sale al cruce de la hipótesis levantada ayer por la Aeronáutica, de que hubo sabotaje en el cortocircuito ocurrido el sábado en el centro de control aéreo de Manaos (Cindacta 4), que provocó el caos en los principales aeropuertos nacionales durante todo el fin de semana.

Botelho explicó que la Aeronáutica recurre a una forma de chantaje para aplicar la prohibición, ya que cuanto mayor sea el número de informes (de riesgo) reportado por un controlador, menor es la chance de que el militar obtenga el "alistamiento", especie de premio necesario para asegurarse estabilidad laboral tras completar diez años de servicio.

Informó que esa prohibición está en vigor desde el pasado 22 de junio, cuando la Aeronáutica divulgó una serie de medidas para combatir la crisis aérea que se arrastra desde hace diez meses, y que desde esa fecha "sólo los oficiales" están autorizados a registrar incidentes, siendo que los controladores son sargentos, explicó.

El sargento denunció que cuando un avión de la aerolínea Pantanal resbaló en el aeropuerto de Congonhas, en Sao Paulo, un día antes de que se produjera el martes el accidente con el Airbus de TAM en el que murieron casi 200 personas, los controladores "intentaron suspender las operaciones" en esa terminal pero no lo consiguieron.

"Aunque haya riesgo, la orden es no imponer restricción (al tráfico aéreo)", subrayó.

La Aeronáutica abrió ayer un proceso de investigación para determinar las causas del desperfecto en el Cindacta 4, que controla el tráfico aéreo en los estados de Amazonas, Roraima, Mato Grosso y parte de Pará, y que dejó a los funcionarios a oscuras y sin contacto con las 17 aeronaves que sobrevolaban la región por más de dos horas.

La hipótesis de sabotaje surgió, según el portal G1 de la Rede Globo, porque la Aeronáutica considera que la "anomalía" detectada en los generadores del Cindacta 4 no debería haber provocado el corte de energía.

Asimismo, indica que los investigadores consideraron "extraño" que todos los mecanismos usados en situaciones de emergencia hayan fallado.

La apertura de la investigación, y sobre todo la hipótesis de sabotaje, indignó a los controladores, dijo Botelho: "Eso es para hacer terrorismo", consideró.

"Causa indignación una actitud de esas. Cada vez que hay un problema van a acusar a los controladores", dijo el dirigente, agregando que los controladores también pueden levantar la hipótesis de que el comando de la Aeronáutica sabotee la investigación.

"También podemos manejar esa posibilidad. Quién va a confiar que van a divulgar la verdad? No hay nadie (independiente) que acompañe (la investigación)", ponderó. En su opinión, la Aeronáutica puede inclusive "forzar pruebas" para culpar a los controladores, reportó DPA.

Algunos controladores que trabajaban en el Cindacta 4 al momento del desperfecto rechazaron la hipótesis de sabotaje. "La Aeronáutica está buscando una válvula de escape. Y la válvula de escape más posible es echarnos la culpa a nosotros. No existen medios físicos para hacer un sabotaje.  No somos terroristas", dijo uno de los funcionarios.

El nuevo caos en los aeropuertos, el reciente accidente de TAM y el ocurrido en septiembre del año pasado con un Boeing de Gol, que se estrelló en la selva amazónica, aumentó el temor de la población con relación al sistema aéreo nacional.

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