Chávez nuclear: ¿Sería posible una bomba atómica bolivariana?

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  • El presidente venezolano Hugo Chávez anunció que su país avanzará en la producción de energía nuclear, tal como actualmente utilizan la Argentina y Brasil.
  • El único proyecto en Latinoamérica para avanzar en el desarrollo de una bomba atómica sucedió en la Argentina, en la década del '50, durante la presidencia de Juan Perón, pero se abandonó por presión internacional.

 


El siempre polémico presidente de Venezuela, Hugo Chávez, anunció ante medios franceses que su país quiere desarrollar un programa de energía nuclear. Y si bien aclaró que será “con fines pacíficos”, ¿es posible la “bomba atómica bolivariana”?

Para llegar a esa respuesta es necesario ver varios aspectos. Por un lado, el actual desarrollo nuclear venezolano. Si bien ese país fue el primero en Latinoamérica en construir un reactor -en 1952-, el proyecto no avanzó y se centró en las fuentes de energía que funcionan por petróleo.

Chávez reconoció ante la prensa francesa que Venezuela tiene acuerdos de cooperación científica nuclear con la Argentina y Brasil. Dentro del Acuerdo ARCAL –donde cooperan más de 20 países de Latinoamérica- la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) trabaja desde 1984 con el ministerio de Energía y Minas venezolano.

Pero no todos los países que funcionan en el ARCAL tienen el mismo desarrollo nuclear o lo usan con los mismos fines. Mientras Argentina y Brasil tienen centrales nucleares (Atucha, Embalse y las brasileñas Angra 1, 2 y 3), Chile y Venezuela sólo la utilizan para el área de salud, como la radioterapia.

En ese sentido, Chávez dijo que “algún día el petróleo se va a acabar” y por eso desea avanzar en el uso de la electricidad nuclear, lo que les permitiría abastecer una parte del consumo doméstico.

Para eso necesitan dos elementos clave: la tecnología actual para construir un reactor de energía nuclear y el combustible para ese reactor, que es el uranio, un mineral que algunos países tienen en su suelo.

Fuentes de la CNEA comentaron a minutouno.com que “la Argentina extrajo uranio de su suelo hasta el 94, cuando el precio del dólar hizo que fuera más redituable importarlo de otros países”. Actualmente, sigue haciéndolo desde “países del hemisferio norte”. Los principales exportadores de uranio son Canadá, Australia, Rusia, Namibia y Estados Unidos.

El uranio lo que hace es dar calor. En un sistema como Atucha, se usar para calentar enormes recipientes de agua que se transforman en vapor y hacen girar una turbina que, al rotar, produce la electricidad.

¿Se puede pasar de los “fines pacíficos” a una bomba nuclear?

Para eso deben darse determinadas condiciones, las dos básicas son:

1. Que ese país no haya firmado el Tratado de No Proliferación Nuclear, que restringe la posesión de armas nucleares. Sólo cinco países lo tienen permitido: Estados Unidos, Inglaterra, Francia, Rusia y China, porque todos ya poseían armas nucleares en el año que se firmó, en 1968. Sólo tres países -India, Corea del Norte y Pakistán- también poseen, pero no lo firmaron.


 


Venezuela, al igual que la Argentina, Brasil y Chile, firmó ese acuerdo donde -entre otros puntos- los países que poseen bombas atómicas prometen no usar esas armas contra Estados No Nuclearmente Armados. Lo que supone, en cierta forma, una defensa.

2. Un reactor de energía nuclear usa uranio enriquecido, pero en valores bajos. Para que ese mineral se transforme en plutonio –el elemento metálico radiactivo usado en una bomba-, es necesario enriquecerlo a un porcentaje muy alto, superior al 90 por ciento. Y para eso se necesita una planta especial.

“No es que se pueden usar los restos de uranio para hacer una bomba, como quien usa restos de carne para hacer empanadas. Se necesita un equipamiento especial que te permita enriquecerlo hasta transformarlo en plutonio”, graficaron las fuentes de la CNEA consultadas por minutouno.com.

En ese sentido, la Argentina llegó a desarrollar el proceso para producir plutonio, pero el único proyecto que hubo se abandonó -por presión internacional- en la década del ’50, durante la presidencia de Juan Domingo Perón.

No se conoce si Brasil u otro país latinoamericano avanzó en ese sentido o hasta dónde lo hizo. De cualquier manera supone un largo camino para que los bolivarianos puedan llegar a entrar al selecto club de los países con armas nucleares.

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