Los bomberos trabajaron con cuerdas y una cámara de video para detectar en qué parte del estrecho trayecto había quedado atascado el pequeño.
Una dotación de bomberos chinos trabajó durante dos horas para rescatar a un niño de tres años que había quedado atascado en un pozo de 90 metros. El pequeño salió sano y salvo del brete.
La madre de la criatura se mantuvo cerca de la boca del pozo para darle palabras de aliento, pero nadie podía bajar a buscarlo porque el agujero era de apenas 30 centímetros, informó el sitio CNN.
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