Choque de trenes en España: escalofriantes testimonios de los pasajeros

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Hay al menos 64 muertos y más de 80 heridos tras el choque entre un Iryo y un AVE en la línea de Madrid-Sevilla. "Es apocalíptico", relató un sobreviviente.

Otro grave accidente ferroviario conmociona a España este miércoles luego de que dos trenes de alta velocidad protagonizaran un trágico choque, descarrilaran y cayeran por un terraplén en la provincia de Toledo. Hay al menos 64 muertos y más de 80 personas heridas, aunque las autoridades advirtieron que la cifra de víctimas podría aumentar.

El choque de trenes en España se registró alrededor de las 8:54 cerca de la estación de Urda de la línea Madrid-Sevilla, cuando una formación AVE de la compañía nacional Renfe colisionó con una de la empresa privada Iryo que se encontraba detenida sobre la vía.

Sebastián Herrero, un sevillano de 46 años que viajaba en el séptimo vagón del Iryo que había partido también desde Madrid a las 7.54 dio un testimonio es escalofriante.

"Hay tres vagones del Iryo, los tres del final, de los que no paran de sacar gente y ponerles sábanas. Cadáveres. Es apocalíptico. En esos tres vagones me cuesta mucho pensar que haya gente viva. Es un amasijo de hierros", relató.

Desde el lugar de la tragedia describió que "hay vagones del Ave que están en el sitio en que tenían que estar los del Iryo": “En esos tres vagones me cuesta mucho pensar que haya gente viva. Es como si hubieran puesto una bomba”, comparó aún en estado de shock por lo que había sucedido.

El pasajero explicó que a las 8.39 la formación se detuvo sobre las vías, lo cual no le resultó extraño y lo relacionó con un posible corte de electricidad o una parada por problemas técnicos: "Pero de repente, estando sentados, he salido volando contra los sillones de enfrente. Ha sido un porrazo bestial, bestial. Al caer, había mucha gente con la nariz rota, con el brazo roto... Hemos empezado a ver humo por todos lados".

"Estoy vivo de milagro", comentó por su parte Miguel Ángel, un periodista de Capital Radio que viajaba en el último vagón del AVE que había partido a las 8 desde Madrid. Fue uno de los primeros en compartir su testimonio desde el lugar. "El tren volcó. Intentamos sacar a los pasajeros rompiendo las ventanas. El golpe fue gigantesco. Vi vagones destrozados, era espantoso", describió sobre la situación.

Viajaban 147 personas a bordo del tren Iryo 6076 que se encontraba detenido sobre la vía. En el AVE Renfe 2080 que había partido de la estación Antocha, en Madrid, hacia Santa Justa, en Sevilla iban 397 pasajeros.

La Delegación del Gobierno en Castilla-La Mancha precisó que, de los 64 fallecidos, 40 viajaban en el Iryo y 24 en el AVE.

Hasta el monumento no se determinaron las causas del choque. Entre las hipótesis que se encuentran bajo investigación se apunta a un posible error humano por parte del maquinista o el personal de regular la circulación de los trenes.

También se analiza un posible fallo en el sistema de frenado automático LZB, el cual primero emite una alerta sonora al maquinista para que accione los frenos y, en caso de no lograrlo, la formación se detiene automáticamente.

Otra hipótesis es que el maquinista podría haber recibido autorización desde el centro de control de Antocha para continuar el recorrido pese a la presencia de la señal roja de detención.

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