Conocé a la otra mujer de Obama
*El presidente de EE.UU. tiene debilidad sólo por dos personas.
*Una es su esposa Michelle.
Hay dos mujeres a las que Barak Obama no puede decirles que no: una es su esposa, Michelle, y la otra es Valerie Jarrett, asesora y asistente del presidente de Estados Unidos.
Anton Gunn fue el director de la campaña de Obama para las elecciones primarias y recuerda lo persuasiva que Jarret puede ser con él. Faltaba muy poco para las primarias se desarrollaran en Carolina del Sur cuando al ahora presidente –cuenta Gunn en una nota publicada por el diario británico The Independent– se resistía a un último acto con universitarios afroamericanos. Decía estar agotado, que necesitaba dormir.
Gunn entonces le encomendó la tarea a Jarret. “Barack —le dijo ella—, ¿querés ganar, no? Bien, entonces necesitás ir a ese acto”. Obama entonces asintió y se subió al micro que lo llevaría a una gala con unas 2000 personas a pesar de su cansancio.
El camino que llevó a Jarrett hasta Obama se inició en 1991, cuando ella trabajaba para el entonces alcalde de Chicago, Richard Daley. Allí conoció al abogado Michelle Robinson, por medio de quien conocería al actual presidente norteamericano.
Desde aquel tiempo se cultiva la relación de amistad que los une y que llevó a que ella sea una de las personas más poderosas de
El suceso durante las primarias es uno de los numerosos ejemplos que muestran la estrecha relación entre el presidente y la mujer a la que ya consideran la otra mitad del cerebro de Obama.
Jarrett es amiga de la familia de Obama desde que el presidente electo decidió postularse como senador por el estado de Illinois. También fue asesora de Obama durante su campaña presidencial a
"Con el tiempo, creo que nuestra relación ha evolucionado hasta el punto de que ella es como una hermana para mí... es de mi completa confianza", llegó a decir él.
Nacida en EEUU, pero de padres iraníes, a Jarrett se la podría considerar la tercera en discordia en el hogar de los Obama, aunque en su casa el refrán de ’tres son multitud’ no se cumple.





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