Diputados europeos llegaron a Paraguay tras la caída de Lugo

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Se reunieron tanto con Franco como con Lugo y seguirán con una agenda de actividades para analizar cuál es la situación del país y cómo fue el traspaso de gobierno.

Una delegación del Parlamento Europeo (PE) se reunió este lunes con el presidente paraguayo, Federico Franco, y su antecesor, el destituido Fernando Lugo, para escuchar sus versiones sobre el relevo del Poder Ejecutivo que generó el aislamiento regional del país ante la versión de un golpe institucional.

Encabezada por el español Luis Yáñez-Barnuevo y compuesta por otros eurodiputados españoles, de Francia, Polonia y Alemania, la delegación emprendió su misión "informativa" con una reunión con Franco y su canciller, José Félix Fernández Estigarribia, en el Palacio de Gobierno, en Asunción.

En declaraciones a la prensa, Estigarribia observó que los parlamentarios fueron "muy prudentes" y "no se refirieron, de ninguna manera" a la posibilidad de que la Unión Europea (UE) suspenda su cooperación con Paraguay.

Según el canciller, los eurodiputados "se cuidaron mucho" observando que la suya es "una visita de información" y que el Parlamento Europeo aún no ha adoptado "ninguna resolución" sobre Paraguay.

Estigarribia aseguró que a los delegados europeos "les llamó la atención" que el Mercosur y la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) suspendieran temporalmente a Paraguay tras la destitución de Lugo el pasado 22 de junio, sin dar a las nuevas autoridades del país el "derecho a la defensa".

La suspensión de ambos bloques fue la respuesta al quiebre democrático que, en opinión de los vecinos, se produjo en Paraguay porque a Lugo no se le dio tiempo a articular una defensa en el vertiginoso "juicio político" que le abrió el Legislativo por mal desempeño en sus funciones.

Seguidamente, la misión europea acudió a la sede de "Paraguay resiste", como se llama la plataforma que apoya al ex mandatario, para una reunión con él y sus colaboradores.

El senador Carlos Filizzola, ex ministro del Interior de Lugo, dijo a los periodistas que habían reivindicado ante los enviados del Parlamento Europeo su "derecho a restaurar el orden democrático en Paraguay".

Filizzola reiteró que el "juicio político" violó el debido proceso garantizado por la Constitución paraguaya, pues se desarrolló en apenas 17 horas y con un pliego acusatorio "basado en recortes periodísticos", sin pruebas.

"Por supuesto, ellos no opinan", dijo sobre los eurodiputados, que presentarán un informe a consideración del Parlamento Europeo.

El colaborador de Lugo reiteró que, al igual que hicieron con el Mercosur y la Unasur, no han pedido "sanciones" de la UE contra el nuevo Ejecutivo.

"Nosotros en ningún momento, (ni) antes ni ahora, hemos pedido sanción alguna", mantuvo.

"Lo que ellos (el nuevo Ejecutivo) destrozaron el 22 de junio, la Constitución y el Derecho, nosotros queremos que se restaure", demandó.

La misión europea se suma a la que efectuó la Organización de Estados Americanos (OEA), encabezada por su secretario general, José Miguel Insulza, quien hace seis días presentó su informe al Consejo Permanente del organismo.

Aunque Lugo demandó que la OEA se sumara al Mercosur y la Unasur y excluyera a Paraguay de la organización, Insulza no apoyó esa demanda y el Consejo no tomó ninguna decisión, dejando tiempo a las cancillerías a estudiar su informe.

Las nuevas autoridades paraguayas confían en que las misiones de la OEA y la UE ayudarán a resquebrajar el aislamiento internacional que ha supuesto para el país la destitución de Lugo, apenas nueve meses antes de las próximas elecciones presidenciales.

Encuestas que en los últimos días publica el diario "Ultima Hora" reflejan que la ciudadanía está conforme con lo ocurrido -un 56 por ciento apoya la destitución de Lugo- pero no tiene tanta confianza en su sustituto al frente del Gobierno.

Un 58% de los ciudadanos -en una muestra de 1.800 personas de casi todas las provincias- tiene una opinión "buena" o "muy buena" de Lugo, frente al 46% que cosecha Franco.

El nuevo Ejecutivo goza de la confianza de sólo el 45%de los sondeados, mientras que un 41% no cree en su "capacidad" para gestionar el país.

Pese a todo, el 61%no consideran necesario adelantar las elecciones, convocadas para abril de 2013, una alternativa que se planteó como salida negociada a la crisis en Paraguay pero no prevista por su Constitución.

La agenda de la misión del Parlamento Europeo incluye nuevas reuniones con responsables del Legislativo y con representantes del Poder Judicial y la Iglesia católica y líderes de los distintos partidos políticos.

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