Eran "viudas negras" las mujeres que se inmolaron en el subte de Moscú
Dzhennet Abdurajmánova, de 17 años y Marja Ustarjánova, de 20 años fueron las ejecutoras del atentado, según los investigadores rusos.
Terroristas
Por EFE
El FSB supone que las kamikaze de Moscú podían pertenecer al grupo de 30 "viudas negras" instruidas primero en Turquía y luego en el Cáucaso por uno de los principales ideólogos de los islamistas, el ruso Alexandr Tijomírov, más conocido como Saíd Buriatski, a su vez liquidado hace un mes en la república de Ingushetia.
Esas mujeres suicidas, nueve de las cuales de habrían inmolado antes del atentado de Moscú, se subordinan directamente al líder islamista de Chechenia y el Cáucaso Norte, Dokú Umárov, "emir del Emirato del Cáucaso", quien reivindicó los ataques terroristas en la capital rusa y prometió extender la guerra por todo el país.
La investigación considera que ambas kamikaze llegaron a Moscú en un ómnibus interurbano desde la ciudad daguestaní de Kizliar, la misma donde dos días después las explosiones de Moscú otro doble atentado suicida, esta vez perpetrado por hombres, causó once muertos y casi 30 heridos.
La identificación inicial se llevó a cabo mediante la comparación de fotos de las cabezas de ambas suicidas halladas tras el atentado con las de las bases de datos de personas buscadas por actividad guerrillera, simpatizantes con los islamistas y desaparecidas.
Ustarjánova, que se consideraba desaparecida desde que entablara contactos con los islamistas y abandonara su casa, según la policía chechena tenía en la barbilla una cicatriz como la que fue hallada en la cabeza de una de las terroristas del subte.
Según fuentes del diario "Moskovski Komsomolets", una de las terroristas llevaba encima una carta de amor escrita en árabe que terminaba con la frase: "Nos volveremos a encontrar en los cielos".
A su vez, uno de los dos hombres que se hicieron explotar en Kizliar fue identificado como Daúd Magomédov, de 21 años, conocido por la policía como seguidor del wahabismo, una corriente radical del islam profesada por la guerrilla separatista del Cáucaso ruso.
Además de los retratos de las kamikaze de Moscú, la policía difundió imágenes captadas por las cámaras del subte de un hombre que se supone que acompañó a ambas terroristas y que podría ser el organizador del atentado.
Según fuentes de la investigación, se supone que ese hombre podría ser oriundo de la ciudad de Volgogrado, al igual que otro terrorista buscado, el ruso Pável Kosolápov, también wahabí profeso.
El FSB considera que Kosolápov fue el autor de uno de los dos atentados con bomba perpetrados contra el tren rápido que circula entre Moscú y San Petersburgo, mientras el segundo ataque lo había reivindicado antes de ser abatido el citado Saíd Buriatski.
El director del FSB, Alexandr Bórtnikov, informó la víspera al presidente ruso, Dmitri Medvédev, de que ya fueron identificados y son buscados los organizadores de los ataques suicidas de Moscú y de Kizliar.
"Se confirma la versión de que los actos terroristas fueron cometidos por bandas concretas vinculadas con el Cáucaso Norte. Conocemos personalmente a los organizadores", declaró.
Además, agregó que "se llevan a cabo operaciones de búsqueda y ya fueron detenidas una serie de personas, que están siendo interrogadas".
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