Estados Unidos: el estremecedor caso de Christa Pike, la asesina que sobrevivió a dos inyecciones letales

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La condenada llevaba tres décadas en el corredor de la muerte y debía ser ejecutada, pero sobrevivió y tuvo que ser trasladada a un hospital.

Christa Pike, una mujer de 50 años condenada a pena de muerte por el asesinato de un joven, debía ser ejecutada ayer en Tennessee, Estados Unidos, pero el procedimiento terminó de una manera inesperada: se le aplicaron dos dosis de inyección letal, perdió el conocimiento, pero continuó con vida, por lo que fue trasladada a un hospital.

El proceso se llevó a cabo en la Institución de Máxima Seguridad de Riverbend y fue presenciado por varios testigos y por los representantes legales de la acusada, quienes sostuvieron que la mujer seguía respirando y hasta se la escuchaba roncar.

El estremecedor relato de los testigos: "Tuvimos que escucharlo todo"

Tori Gessner, periodista de WKRN que ya había presenciado otras cinco ejecuciones en Tennessee, contó que ingresaron a las 18.41 y tuvieron que esperar como una hora antes de que comenzara el procedimiento. “Nada de lo que pasó hoy fue normal o típico”, expresó.

Según trascendió, Pike pronunció sus últimas palabras y aseguró que se iba "en paz".

Poco después, a las 19.46, se cerraron las persianas de la cámara de ejecución. Sin embargo, quienes estaban en la sala comenzaron a advertir que algo había fallado: “Ella estaba viva, aún estaba respirando y roncando. Se escuchaba claramente", agregó Gessner.

Christa Pike, condenada a muerte en Tennessee, Estados Unidos, por el asesinato de una joven

Christa Pike, condenada a muerte en Tennessee, Estados Unidos, por el asesinato de una joven

John North, otro periodista de WBIR que había cubierto el caso, relató que después de la primera aplicación las persianas volvieron a levantarse. Según su testimonio, Pike continuaba respirando. "A veces roncaba, pero seguía respirando. Tuvimos que escucharlo todo", contó.

El episodio volvió a repetirse. Cuando las persianas se cerraron nuevamente, cerca de las 20.05, los testigos todavía podían escuchar a la condenada. "Ella todavía respiraba", aseguró North. Gessner coincidió con esa descripción y señaló que lo ocurrido estuvo lejos de ser un procedimiento habitual.

Después del hecho, el Departamento Correccional de Tennessee confirmó que la mujer había sobrevivido y que fue trasladada a un centro médico.

Denuncian problemas con las venas y el medicamento

Christa Pike, condenada a muerte en Tennessee, Estados Unidos

Christa Pike, condenada a muerte en Tennessee, Estados Unidos

Según sostuvieron, habían cumplido con cada una de las etapas previstas para la ejecución. Señalaron que “la sustancia química utilizada en la inyección letal había demostrado ser eficaz” y “el protocolo no permite procedimientos adicionales” a las realizadas esa noche.

Los abogados de Pike cuestionaron esa explicación. Sostuvieron que hubo dificultades para encontrar las venas, que algunas se habían reventado y que el pentobarbital utilizado podía estar degradado. También denunciaron que no se habría brindado atención médica de emergencia cuando surgieron complicaciones.

"Esta noche el estado de Tennessee volvió a fallar en su intento de llevar a cabo una ejecución legal", señalaron los abogados en declaraciones al diario Tennessean.

La defensa había presentado una solicitud urgente mientras el procedimiento todavía estaba en marcha. En ella sostuvo que Pike había perdido el conocimiento, pero que continuaba teniendo pulso y respirando. Según sus abogados, la mujer atravesaba una "innecesaria agonía".

El asesinato que llevó a Christa Pike a la condena de muerte

Christa Pike durante el juicio

Christa Pike durante el juicio

La historia detrás de la condena de muerte se remonta a comienzos de 1995. Christa Pike tenía entonces 18 años y se había mudado desde Florida para asistir al Job Corps de Knoxville, un centro de capacitación laboral destinado a adolescentes con problemas de conducta. Estaba acompañada por su novio, Tadaryl Shipp, de 17 años.

La noche del 12 de enero, Pike, su novio y otra joven llamada Shadolla Peterson, llevaron a Colleen Slemmer, de 19 años, a una zona boscosa cerca del campus de la Universidad de Tennessee, donde la torturaron y la golpearon hasta la matarla.

Colleen Slemmer tenía 19 años cuando fue asesinada en Knoxville

Colleen Slemmer tenía 19 años cuando fue asesinada en Knoxville

El crimen generó una fuerte repercusión en Knoxville y llamó todavía más la atención por un detalle encontrado en el cuerpo de la víctima: tenía un pentagrama invertido grabado en el pecho. Pike negó haber realizado esa marca.

Antes del asesinato, Pike había acusado a Slemmer de haberla insultado y de intentar robarle a su novio. Dos personas que vivían en el campamento declararon que la asesina se había jactado del crimen antes y después, y que incluso les había mostrado un fragmento del cráneo de la víctima.

La condena a la pena de muerte

Christa Pike al conocer su condena en 1996

En su pedido de clemencia, Pike sostuvo que su intención inicial había sido golpear a Slemmer y que no había planeado matarla. "No pude frenar", afirmó. Posteriormente, reconoció la gravedad de sus actos y dijo que durante años le llevó comprender el impacto que había provocado. "Le quité la vida a la hija, la hermana y la amiga de alguien", expresó en una declaración. Y agregó: "Ahora me repugna pensar que tuve la capacidad de cometer un crimen así".

Tadaryl Shipp y Shadolla Peterson

Tadaryl Shipp y Shadolla Peterson

Pike fue condenada a muerte en 1996, cuando la silla eléctrica era el único método de ejecución vigente en Tennessee. Con el tiempo, el estado adoptó la inyección letal.

Shipp, que al momento del crimen era menor de edad, cumple una condena de prisión perpetua. Su solicitud de libertad condicional fue rechazada el año pasado.

La tercera implicada, Shadolla Peterson, también tenía 18 años y actuó como vigilante mientras Slemmer era asesinada. Durante el juicio declaró contra Pike y, a cambio de su colaboración, recibió una condena de libertad condicional.

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