Francisco en Filipinas: "Es un deber escuchar la voz de los pobres"
El Papa se reunió en privado con el presidente de ese país, Beningno Aquino, y luego dio un discurso en su primer día en Manila. Sostuvo que "hay que romper las cadenas de la injusticia".
Para Francisco, "Filipinas, junto con muchos otros países de Asia, se enfrenta al reto de construir sobre bases sólidas una sociedad moderna, una sociedad respetuosa de los auténticos valores humanos, que tutele la dignidad y los derechos humanos". Y por ello advirtió de que "es más necesario ahora que nunca que los líderes políticos se distingan por su honestidad, integridad y compromiso con el bien común". Y a ellos les insistió en que "es esencial el imperativo moral de garantizar la justicia social y el respeto por la dignidad humana".
En su discurso, Francisco reiteró uno de los conceptos que ha expresado en varias ocasiones que "las familias tienen una misión indispensable en la sociedad", pues es en la familia "donde los niños aprenden valores sólidos, altos ideales y sincera preocupación por los demás".
Ante ello, el Pontífice argentino exhortó a dar "apoyo" en estos tiempos a las familias para "preservar y defender valores humanos básicos como el respeto a la dignidad inviolable de toda persona humana, el respeto de los derechos de conciencia y de libertad religiosa, así como el derecho inalienable a la vida". También deseó que las iniciativas en el país para promover el diálogo y la cooperación entre los fieles de distintas religiones consigan su objetivo. Y concluyó con una llamamiento para que se "promuevan soluciones justas que respeten los principios fundamentales" de la nación y los derechos inalienables de todos, incluidas las poblaciones indígenas y las minorías religiosas".
Al igual que al presidente cingalés, el Papa regaló a Aquino un atlas náutico de 1562 atribuido al cartógrafo español Bartolomé Oliva.
Las Más Leídas





Dejá tu comentario