Hubo violencia en las calles de Santiago

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*Tras conocerse la noticia de la muerte de Pinochet, Santiago se vió inundada de sorisas y lágrimas.
*Hubo mucha tensión entre opositores y admiradores del ex dictador.

EFE
Por EFE
Las calles de Santiago y otras ciudades de Chile se brotaron este domingo de espontáneas manifestaciones, que en algunos casos derivaron en violencia, tras difundirse la noticia de que Augusto Pinochet había muerto.

El ex dictador murió ocho días después de haber sido ingresado al Hospital Militar de Santiago tras sufrir un infarto de miocardio y un edema pulmonar y todavía no se apagaban los ecos de los informes urgentes de la prensa cuando la tranquilidad de la jornada dominical se convirtió en efervescencia.

Los medios de prensa reprodujeron las ruidosas manifestaciones de los detractores del ex gobernante, muerto a los 91 años, que comenzaron a festejar mientras sus partidarios se agolpaban, llorosos, en las afueras del hospital.

La tensión producida entre ambos bandos fue evidente y la policía debió trabajar con esfuerzo para evitar enfrentamientos directos, aunque grupos de detractores la emprendieron contra los responsables del orden y los partidarios se desahogaron con agresiones a los periodistas que cubrían el acontecimiento.

Las opiniones de unos y otros mostraron a las claras que, a dieciséis años de haber dejado el poder, la figura de Pinochet es aún un factor de división entre los chilenos.

"Hampones, torturadores, soplones, pervertidos, cafiches de todas las ramas militares son los que te despiden, rata miserable", vociferaba en la céntrica Plaza Italia de Santiago un joven, que sólo se identificó como "Edmundo".

A unos dos kilómetros otro joven, que portaba una enorme foto de Pinochet y una bandera de Chile colgada de los hombros lloraba sin pudor frente al hospital.

"Estoy sufriendo y mucho, por la pérdida del hombre más importante y visionario de la historia de Chile", dijo a un canal de televisión el adolescente, que nació seguramente en las postrimerías del régimen que encabezó el hombre por quien lloraba.

Las mayores manifestaciones de violencia, que dejaron un número no cuantificado de detenidos y daños, provinieron de grupos de encapuchados que levantaron barricadas, incendiaron al menos dos automóviles y un autobús y destruyeron cristales, marquesinas y otros objetos en el centro de Santiago y otros sectores.

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