Los israelíes ya definen en las urnas cómo será el nuevo Parlamento
Casi 5,9 millones de israelíes están convocados este martes a las urnas en unas elecciones anticipadas de las que saldrá la vigésima legislatura del Parlamento y el trigésimo cuarto gobierno de Israel.
Por su parte, la Policía desplegará miles de agentes de su cuerpo nacional y de la Policía de Fronteras en un dispositivo especial para garantizar la seguridad del proceso electoral durante la jornada festiva.
"Se ha montado una operación especial para custodiar y garantizar la seguridad durante la jornada electoral y del escrutinio", señala un comunicado oficial, que destaca que la presencia policial será más nutrida en aquellas zonas susceptibles de incidentes.
Entre esas zonas se encuentran los focos de población mixta, donde árabes y judíos concurren a las mismas urnas, así como los asentamientos judíos en territorio palestino ocupado.
La población árabe de Israel, constituida por alrededor de 1,6 millones de habitantes, acude por primera vez a unas elecciones con una coalición multipartita que reúne a islamistas, demócratas y nacionalistas, a la que los últimos sondeos, realizados antes del fin de semana, conceden alrededor de 13 escaños.
En total, una treintena de formaciones se disputarán los 120 escaños del Parlamento israelí (Knesset), y al que se accede con un mínimo del 3,25% de los votos válidos.
El índice histórico de participación se sitúa en torno al 77,3%, aunque en la última década y media ha caído por debajo del 70%. En los últimos comicios, hace sólo dos años, fue del 67,8%.
A juzgar por los últimos procesos electorales y los sondeos del actual, a la próxima legislatura accederán entre 10 y 11 formaciones políticas, la mayor de ellas, el Campo Sionista de centroizquierda, con 24 escaños.
El partido derechista Likud, de Benjamín Netanyahu, quedaría en segunda posición con entre 20 y 21 diputados, y el resto de partidos se repartiría la Asamblea legislativa.
Pese a la pronosticada victoria del Campo Sionista, si se confirman los resultados de las encuestas, será Netanyahu quien tenga más posibilidades de encabezar el próximo Ejecutivo israelí, lo que haría por tercera vez consecutiva y cuarta en su carrera política.
Después del escrutinio, el proceso electoral israelí prosigue con una serie de reuniones por separado del jefe del Estado, Reuvén Rivlin, con todos los líderes de los partidos que han accedido al Parlamento, a fin de conocer a quién dan su apoyo como jefe del gobierno, lo que con toda probabilidad ocurrirá esta misma semana.
Sólo después convocará al candidato y le hará el encargo, abriendo un proceso de negociaciones con otras formaciones que debe durar hasta 30 días, si bien la legislación prevé la concesión de una prórroga de 15 días si se complica la situación.
Temas
Las Más Leídas





Dejá tu comentario