Jair Bolsonaro tuvo un ataque de hipo y sufrió una lesión en la cabeza estando en custodia de la Policía
El exmandatario cumple su condena a 27 años de prisión en una sede policial tras intentar manipular su tobillera electrónica estando en arresto domiciliario.
El expresidente de Brasil Jair Bolsonaro, hoy condenado por orquestar un golpe de Estado, se golpeó la cabeza en su celda de la sede de la Policía Federal en Brasilia. Su médico personal advirtió que la lesión es el resultado del enésimo ataque de hipo que sufrió el otrora mandatario.
Bolsonaro, de 70 años, quedó con una secuela muy particular tras ser apuñalado en 2018, cuando hacía campaña para la Presidencia de Brasil: tiene unos ataques de hipo intensos, aún cuando duerme, lo que lo deja vulnerable a caídas estrepitosas, como la que sufrió días atrás.
"Ya habíamos advertido sobre este peligro", señaló esta semana Claudio Birolini, cirujano jefe del equipo que atiende al expresidente.
Bolsonaro fue condenado en 2025 a 27 años de prisión y cumple su encierro en la sede de la Policía Federal en Brasilia. Ahí sucedió días atrás el episodio que describió su esposa, Michelle Bolsonaro.
La mujer describió que su marido se golpeó la cabeza con un mueble junto a su cama debido a que le agarró hipo mientras dormía, y que el personal de la Policía Federal de Brasil recién lo auxilió cuando lo vieron de casualidad, al entrar a la sala de detención para anunciarle que tenía una visita programada.
Tanto la familia como la defensa legal de Bolsonaro afirmaron que el expresidente vive en condiciones adversas dentro del centro de detención, ya que está privado del sueño por el ruido del sistema de ventilación y otros elementos del ambiente.
De hecho, el abogado del exmandatario presentó una denuncia ante el Supremo Tribunal Federal de Brasil para pedir mejoras porque las condiciones de detención afectan su descanso.
Por su edad y su condición física la Justicia de Brasil le había otorgado el beneficio de la prisión domiciliaria a Bolsonaro pero el exmandatario manipuló su tobillera electrónica y las autoridades resolvieron no correr riesgos: en seguida fue trasladado a la sede policial en Brasilia.
Temas
Las Más Leídas







Dejá tu comentario