La familia de Virginia Giuffre celebra el arresto de Andrew Mountbatten-Windsor
La víctima del hermano del Rey Carlos III y quien se suicidó en abril del año pasado no llegó a ver la justicia que merecía, pero sí lo hizo su familia.
En una jornada que marca un antes y un después para la monarquía del Reino Unido, el hermano del rey Carlos III, Andrés Mountbatten-Windsor, fue arrestado este jueves en la residencia de Sandringham. El operativo, llevado adelante por agentes vestidos de civil y vehículos policiales camuflados, se produjo bajo la sospecha de mala conducta en un cargo público. Esta acción legal es el resultado de una "evaluación exhaustiva" de pruebas por parte de la Policía del Valle del Támesis, en el marco de una investigación que sigue abierta.
La noticia fue recibida con una mezcla de vindicación y alivio por parte de los hermanos de la fallecida activista Virginia Giuffre, quien fuera la primera denunciante en exponer los presuntos abusos y el vínculo del entonces príncipe con la red de tráfico sexual de Jeffrey Epstein. En un comunicado enviado al diario The Guardian, la familia expresó su gratitud por el accionar policial.
"Por fin, hoy nuestros corazones rotos se han alegrado con la noticia de que nadie está por encima de la ley, ni siquiera la realeza", celebraron los hermanos de Giuffre.
Virginia Giuffre, quien se quitó la vida en abril pasado, dejó un testimonio desgarrador en su biografía póstuma, Nobody's Girl: A Memoir of Surviving Abuse and Fighting for Justice. En dicho libro, relató los encuentros ocurridos en 2001, cuando apenas tenía 17 años. Según su descripción, el trato del expríncipe fue cordial pero prepotente, afirmando que él "creía que tener sexo" con ella "era su derecho de nacimiento".
Entre los detalles más crudos de su relato, Giuffre mencionó una fijación de Mountbatten-Windsor con sus pies y recordó que, tras uno de sus encuentros, Epstein le entregó 15.000 dólares con un mensaje contundente: "Lo has hecho muy bien. El príncipe se ha divertido".
Aunque en 2022 el acusado alcanzó un acuerdo extrajudicial millonario —estimado en 14 millones de euros— para cerrar la demanda civil de Giuffre, nunca admitió su culpabilidad. No obstante, el escenario legal se ha vuelto insostenible con la aparición de nuevos testimonios. A principios de febrero, una segunda mujer, representada por el abogado Brad Edwards, denunció haber sido enviada al castillo de Windsor en 2010 como "mercancía" para mantener relaciones con él.
"En nombre de nuestra hermana, expresamos nuestro agradecimiento a la Policía de Thames Valley del Reino Unido por su investigación y la detención de Andrew Mountbatten-Windsor. Él nunca fue un príncipe. Para todos los supervivientes, Virginia lo hizo por vosotros".
La caída del otrora integrante de la realeza británica pone fin a años de negaciones y traslada el conflicto desde los titulares de la prensa directamente a los tribunales, cumpliendo el anhelo de justicia de quienes señalaron que los privilegios de cuna no pueden ser un escudo ante el delito.
Las Más Leídas





Dejá tu comentario