Los hijos de Elisabeth fueron testigos de los abusos de Josef F. y la ayudaron con los partos
*Kerstin y Stefan se acostumbraron a ver con sus propios ojos como Josef abusaba de Elisabeth cuando eran niños.
*El chacal de Austria fue enviado a la cárcel donde espera el juicio vigilado para evitar que se suicide o que otros presos lo linchen.
Austria
El final de la historia es conocido. Kerstin, la mayor, llegó muy enferma al hospital, donde los médicos detectaron una patología genética que generó las primeras dudas. Los profesionales del hospital buscaron por la televisión estatal a la madre y forzaron, de este modo, la primera salida de Elisabeth en el último cuarto de siglo.
Tras un intenso interrogatorio, la mujer de 42 años contó todo, y Josef fue enviado a la cárcel, donde hoy espera el juicio vigilado para evitar que se suicide o que otros presos lo linchen. “Hice todo para proteger a mi hija y alejarla de las drogas”, declaró Fritzl a la policía.
Al abusador, que hoy tiene 73 años, se le conocieron otros delitos sexuales que lo llevaron a pasar varios meses en cárcel en 1967 y esta semana se descubrieron imágenes suyas de unas vacaciones en Tailandia, uno de los mayores paraísos mundiales del turismo sexual con menores . Ahora, los investigadores quieren saber quién les dio de comer a sus hijos durante esas vacaciones y varios vecinos declararon que en reiteradas oportunidades vieron a un hombre que bajaba al sótano, a quien Fritzl presentó siempre como “el plomero”.
Algunos de los inquilinos que pasaron por la casa de los Fritzl dijeron que a menudo se escuchaban ruidos del sótano y que las cuentas de luz solían ser muy altas. Nadie, sin embargo pudo imaginar jamás lo que allí sucedió.





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