Machu Picchu, una Maravilla amenazada por la presión turística

Mundo

EFE
Por EFE

  • La ciudad inca de Machu Picchu fue reconocida hoy como una de las Nuevas Siete Maravillas del Mundo por encarnar "el espíritu de la comunidad y la dedicación".
  • Sin embargo, la integridad de este monumento arqueológico está amenazada por la fuerte la presión turística.

Declarada Patrimonio Histórico y Natural de la Humanidad en 1983, una doble categoría que sólo gozan 23 zonas protegidas en el mundo, el complejo arqueológico recibe diariamente más de 2.000 visitantes.

La otra cara de la moneda es que frente a la promoción de monumentos históricos como Machu Picchu "existe el peligro de su destrucción, de su maltrato", explicó el ex director del Instituto Nacional de Cultura de Perú, Luis Guillermo Lumbreras.

Si bien una comisión de la Unesco destacó este año del buen estado de conservación arqueológica de Machu Picchu, situado en el departamento andino de Cuzco, también expresó su preocupación por el desorden que prima en las construcciones levantadas en los alrededores de la ciudad, entre las que figuran restaurantes, hoteles y tiendas.

En la reserva también se ha inaugurado recientemente un puente a 15 kilómetros del santuario, que fue declarado ilegal, mientras se cuestiona un proyecto de construcción de un helipuerto en la zona para sobrevolar el Valle Sagrado.


La historia



Machu Picchu atrae por sus impresionantes edificaciones levantadas en el corazón de los Andes y además por que casi un siglo después de que el estadounidense Hiram Bingham diera a conocer de su existencia en 1911, aún no se ha podido desentrañar todos sus misterios.

Otras versiones sobre Machu Picchu, - ciudad  a la que le dedicó un poema el fallecido premio Nobel de Literatura 1971, el chileno Pablo Neruda- señalan que se trataba de un centro ceremonial o un complejo palaciego de Pachacútec, quien ordenó su construcción en el siglo XV, aunque sus secretos aún siguen sin ser desvelados.

El descubrimiento de Machu Picchu también ha causado polémica, ya que descendientes del hacendado peruano Agustín Lizárraga reclaman que fue él quien la halló en 1902.

Dejá tu comentario