No pasa sólo en la Argentina: una pastera divide a pueblo uruguayo

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EFE
Por EFE
La instalación de una planta de celulosa de la empresa española Ence en el pueblo uruguayo de Conchillas divide la opinión de los pobladores y vecinos, entre quienes la apoyan decididamente y los que se oponen por su presunta contaminación, según un informe de prensa difundido hoy.

Ence tenía previsto construir su planta de celulosa en la ciudad uruguaya de Fray Bentos, en el departamento de Río Negro, a orillas del río Uruguay y frente a las costas de la provincia argentina de Entre Ríos.

Sin embargo, el conflicto generado entre Uruguay y Argentina, el peor en décadas, por la instalación en esa misma zona de una planta de celulosa de la finlandesa Botnia, que comenzará a producir en los próximos meses, determinó que las autoridades de la empresa española mudaran el proyecto.

El nuevo lugar elegido fue la zona conocida como Punta Pereyra, en el departamento de Colonia, junto al río de la Plata, mucho más caudaloso que el Uruguay, y al lado de Conchillas.

Con apenas 700 habitantes, Conchillas, ubicado a 50 kilómetros de Colonia, tiene en la producción agropecuaria y ganadera su actividad principal.

En las fachadas de las casas del pueblo los residentes han colocado carteles con leyendas como: "Bienvenido Ence. Conchillas te apoya" o "Fuera Ence", según sea su postura en relación a la construcción de la planta de celulosa, de acuerdo con un informe publicado por el diario El Observador.

En el mismo se señala que la empresa española realizó varias donaciones de material para la escuela, el liceo y un equipo de fútbol del pueblo, y regaló una camioneta a la Policía, que es utilizada en tareas de vigilancia de un predio de 300 hectáreas donde se proyecta levantar la planta de celulosa.

La planta de Ence tendrá un coste estimado en 1.250 millones de dólares y su construcción dará trabajo a unos 4.000 trabajadores, según cálculos empresariales.

Simultáneamente, un grupo de alrededor de cien productores agrícolas, ganaderos, apicultores y otros, que rechazan la instalación de la planta de celulosa con el argumento de que causará daños al medio ambiente de la zona y a sus producciones, comenzó a analizar las medidas a tomar.

El grupo solicitó una entrevista al intendente (alcalde) de Colonia, Walter Zimmer, pero este no los recibió y los derivó a sus secretarios.

Varios de los productores se quejan, además, porque Ence proyecta construir una nueva carretera, cuyos planos ya fueron presentados al Parlamento uruguayo, para facilitar el traslado de árboles, materia prima para la extracción de la celulosa.

Según quienes se oponen al proyecto, la carretera determinará que varios de sus campos sean expropiados por la Intendencia para facilitar la obra.

El único empresario inmobiliario de Conchillas destacó que los precios de arrendamientos de las pocas viviendas disponibles en el pueblo se multiplicaron por diez, y los precios de venta se viviendas y campos se triplicaron, tras la decisión de Ence de instalarse en la zona.

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