No responder a los emails puede ser grave para las empresas
- Una encuesta efectuada entre consumidores británicos revela que no responder a tiempo los correos electrónicos afecta seriamente la imagen de las empresas.
- Los hombres sólo están dispuestos a esperar 24 horas por una consulta, mientras que las mujeres tienen más paciencia.
Al fin alguien puso la arroba donde corresponde. ¿Quién no sufrió en carne propia la falta o el retraso en la respuesta de un correo electrónico enviado a una empresa? Firmas importantes y del más variado rubro incluyen direcciones de correo electrónico en sus publicidades o portales de internet, pero no contestan o lo hacen tarde cuando se realiza una consulta por esa vía.
Una encuesta realizada entre 1.327 consumidores británicos determinó que:
- Un poco más de la mitad de los afectados se vio obligado a enviar tres mails antes de recibir una respuesta satisfactoria. Mientras que un 33 por ciento debió enviar más de diez por una sola consulta. Los hombres eran más propensos a insistir, mientras que las mujeres desistían rápidamente y optaban por la vía telefónica.
- Como consecuencia de la demora, el 89 por ciento decidía recurrir a la competencia para recibir el mismo producto o servicio.
- Más del 30 por ciento aseveró que, regularmente, les llevaba tres días obtener una respuesta, mientras que el 9 por ciento había aguardado por más de una semana. Estadísticamente, los hombres tendían a recibir respuestas más rápido. El 21 por ciento de ellos, generalmente, recibía la contestación entre las seis y doce horas de hecha la consulta.
En promedio, los consumidores sólo están dispuestos a esperar 24 horas por una consulta, pero uno de cada cinco (el 19 por ciento) abandona a las doce horas de espera. Las mujeres son más pacientes que los hombres, e incluso un 12 por ciento están dispuestas a esperar una respuesta durante una semana, mientras que sólo el 7 por ciento de los hombres lo haría.
En el 83 por ciento de los encuestados, estas conductas empresariales despertaron emociones negativas: irritación y estrés (84 por ciento), furia y deseos de contárselo a otro (38 por ciento), impotencia y desesperación (27 por ciento), y hasta un 12 por ciento que se sintió totalmente desbordado y con ganas de ir personalmente hasta la empresa.
El 95 por ciento, aproximadamente 35 millones de ingleses, afirma que su percepción de la imagen de una empresa es afectada negativamente por la demora en las respuestas por correo electrónico. En consecuencia, “los empresarios ingleses realmente necesitan sentarse y prestar atención a sus índices de respuesta por correo electrónico, de lo contrario corren el riesgo de perder a sus clientes en manos de la competencia. El público sufre verdadero estrés por el retraso o respuestas automáticas, por lo tanto no debe sorprender que se sientan tan molestos”, concluye Mark Jeffries, jefe técnico de Fasthosts.
Y por casa, ¿cómo andamos?
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