Malasia busca un tesoro escondido por un sultán hace más de 500 años
Varios equipos de expertos buscan los supuestos lingotes de oro y joyas ocultos en una isla. El botín está valuado en más de 100 millones de dólares.
Mohd Jamil detalló que este tesoro estaría compuesto por "lingotes y cofres con monedas de oro, objetos de decoración, bandejas, estatuas regaladas por naciones extranjeras, títulos de propiedad, reliquias religiosas, armas, trofeos y atributos reales".
El historiador señaló la actual colina de San Pablo, antiguo emplazamiento donde los portugueses levantaron el fuerte de A'Formosa en Malasia, Pulau (isla) Besar y una cueva en Pulau Nangka, a escasos kilómetros de la costa, como "posibles lugares donde se escondió el tesoro".
El hecho de esconder el tesoro tan cerca de Malasia explicaría, según Mohd Jamil, que el Sultán Mahmud Sha tratara de reconquistar varias veces la ciudad con el fin de "recuperar las riquezas que había dejado atrás".
El pasado enero, las autoridades encargaron a dos empresas la búsqueda del tesoro del sultán en la isla Nangka y les dio cuatro meses de plazo para que encontraran alguna prueba.
Smart Partnership International, una de las compañías buscatesoros, encontró dos monedas o medallones antiguos in extremis, en mismo día 30 de abril que vencía el plazo, que al final han resultado ser de bronce y no de oro.
Una tiene inscripciones en jawi (malayo escrito en caligrafía árabe) y otra contiene caracteres en sánscrito y podría datarse de la época del Imperio Majapahit, que abarcó durante los siglos XIII y XIV amplias zonas de la actual Indonesia.
Los responsables de la empresa tuvieron que salir al paso de las acusaciones de que ellos mismos habían colocado las monedas en la cueva de Pulau Nangka para conseguir una prórroga en el contrato de exploración en la isla.
El tesoro del sultán siempre ha estado envuelto en un aura de historias de piratas y leyendas de maldiciones.
Cuentan los lugareños que hace treinta años un grupo de pescadores se adentró en la cueva de Pulao Nangka, donde se encontraron varios cofres repletos de oro.
Sin embargo, no pudieron recuperar nada del botín, ya que entraron en un estado de trance y aturdimiento que atribuyeron a la maldición del sultán.
La historia del tesoro también contribuye a sacar en la prensa a Malasia, una histórica ciudad con vestigios malayos y portugueses que ahora trata de convertirse en una especie de "Costa Dorada" malasia con proyectos turísticos millonarios pendientes de aprobación.
La llegada de los portugueses en Malasia en el siglo XVI dejó otros botines en la zona que ahora buscadores de tesoros de medio mundo compiten por encontrar.
Es el caso de la nave portuguesa "A Flor do Mar", que se hundió en noviembre de 1511 frente a las costas de Sumatra con 60 toneladas de oro que habían sido saqueadas de los palacios del Sultanato de Malasia.
Unas 400 personas murieron en el naufragio, incluyendo mujeres artesanas en el bordado de la seda y a niños que habían sido apresados como esclavos para servir en la corte portuguesa, mientras que el virrey Alfonso de Albuquerque y otras cuatro personas lograron salvarse.
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