Tiene 20 años, pero parece de 160
El joven reveló detalles de su historia con la idea de ayudar a otras personas que padecen la misma enfermedad.
Un muchacho llamado Dean Andrews se convirtió en "el joven más viejo" de Inglaterra al ser el mayor de los cuatro pacientes de ese país que padecen Progeria, una enfermedad que hace que el cuerpo envejezca ocho veces más rápido que lo normal.
La enfermedad que padece Dean es conocida como Hutchinson-Gilford progeria y hace que su cuerpo se deteriore con mayor rapidez. Así, se calcula que a nivel celular la edad del chico es de 160 años, por lo que le cuesta caminar, no puede cruzar las piernas, tiene riesgo de padecer artritis, problemas cardíacos, y hasta de quedarse calvo.
Inicialmente, los médicos aseguraron que Dean no viviría más de 13 años, pero el muchacho ya cumplió 20, pesa poco más de 28 kilos y mide escaso 1,20 metros de altura. El único problema hasta ahora fue que su frágil cuerpo no podía pasar por arriba de los capots de los autos, por lo que tuvo que dejar sus estudios de mecánico en una universidad de su localidad, Erdington, Inglaterra.
De hecho, el muchacho explicó que su enfermedad no le impidió terminar el secundario, aprender a manejar un auto, hacerse cuatro tatuajes y comprometerse con una novia, con la que finalmente no se casó. La madre de Dean, llamada Dawn, y su padrastro, Wayne, lo enviaron a una escuela para chicos discapacitados, donde el joven se convirtió en uno de los ayudantes fundamentales de sus profesores.
"Participé de varias actividades extra curriculares, en competencias de natación y viajes de estudios", comentó el chico. "Siempre me gustó jugar al fútbol, aún cuando los otros chicos eran un poco más altos que yo", señaló.
Lejos de preocuparse porque sus piernas se habían atrofiado, Dean dejó su bicicleta a los 15 años para empezar a usar la de su hermana menor. Así se garantizó seguir en movimiento.
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