Según informó el presidente ucraniano Alexandr Turchínov, ya se preparan operaciones contra los manifestantes armados en el este del país.
"Esta noche se ha creado un centro anticrisis, y se adoptarán medidas
antiterroristas contra aquellos que han tomado armas", dijo Turchínov en
un mensaje a la nación retransmitido por televisión después de que
manifestantes prorrusos ocuparan en las últimas horas varias sedes
administrativas del Estado en el este del país.
De esta forma el mandatario advirtió que el gobierno ya puso en marcha medidas antiterroristas contra los manifestantes que han tomado armas en el este de Ucrania con el fin de oponerse a las autoridades.
"Lo que hemos presenciado ayer es la segunda ola de la operación especial de la Federación de Rusia contra Ucrania", subrayó Turchínov.
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Anunció además que la Rada Suprema (Parlamento) de Ucrania debatirá mañana "el endurecimiento de la responsabilidad penal por el separatismo y otros crímenes contra el Estado, y la prohibición de partidos políticos y organizaciones civiles que defienden las posturas separatistas y trabajan en contra de su propio Estado".
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"Respeto las distintas posturas políticas, incluidas las de nuestros oponentes. Pero el separatismo y el empleo de las armas contra el propio Estado, algo que amenaza directamente la seguridad y la vida de nuestros ciudadanos, no es política, es un crimen grave. Y contra los criminales actuaremos con determinación", aseveró
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Entre las últimas sedes tomadas está la de Donetsk, donde manifestantes solicitaron la independencia de la región, pidieron ayuda a Moscú "para resistir ante la junta de
Kiev" y convocaron la celebración de un referéndum de adhesión a Rusia
para el próximo 11 de mayo.
Lo ocurrido en Donetsk, cabe destacar, fue una copia exacta de lo que pasó el pasado 27 de febrero con Crimea, de población también mayoritariamente rusoparlante, cuando su Parlamento convocó a un referendo que derivó en la separación de Ucrania y la posterior anexión a Rusia.
Crimea se incorporó a Rusia tras celebrar un referéndum el pasado 16 de marzo, previa intervención militar rusa en la península bajo el pretexto de que su población, mayoritariamente rusa, estaba amenazada por los radicales ultranacionalistas ucranianos.
El gobernador de Járkov designado por Kiev, Ígor Baluta, calificó de "provocación" los últimos enfrentamientos vividos en la segunda ciudad del país. "No tengo ninguna duda de que el guión de este conflicto no se escribió ni en nuestra ciudad ni tampoco en nuestro país. Los acontecimientos en Donetsk y Lugansk no hacen más que confirmarlo", dijo Baluta haciendo alusión a una supuesta "mano negra" de Moscú.
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