Congelan las cuentas millonarias de dos ex directivos del Banco del Vaticano
La Justicia del Vaticano congeló 16 millones de euros (lo que equivale a 19,5 millones de dólares) en cuentas bancarias de dos ex directivos del Instituto para Obras de Religión (IOR) y un abogado por un presunto fraude en relación con operaciones inmobiliarias.
El abogado Luizzo, de 91 años, confirmó que sus cuentas bancarias fueron congeladas aunque calificó de "basura" las acusaciones de la fiscalía y aseguró que todo el dinero de la venta de los edificios había ido al banco.
Caloia, de 75 años, y Scaletti, de 88, no hicieron ningún comentario sobre las acusaciones.
El período en el que se vendieron las propiedades en cuestión cubre dos pontificados, el de Juan Pablo II y el de Benedicto XVI, cuando la administración del Vaticano no era supervisada
Según fuentes del Vaticano, Juan Pablo II estuvo incapacitado por su débil salud durante años y su sucesor, el ex Papa Benedicto XVI, no se centró en cuestiones de administración.
Durante estos años, las relaciones en la Curia, estuvieron marcadas por las pugnas entre los distintos departamentos del Vaticano y las filtraciones de documentos papales. Dichas pugnas fueron la razón por la que Benedicto renunció a principios de 2013, aseguran fuentes cercanas al ex pontífice.
El banco, conocido oficialmente como el Instituto para las Obras de Religión (IOR), es el núcleo de las finanzas vaticanas, pero su influencia se extiende más allá de la Santa Sede, debido a las relaciones estrechas entre la ciudad-estado e Italia.
En los últimos años, se ha cambiado la gestión y cerrado cientos de cuentas con el fin de cumplir con las leyes anti-lavado de dinero y de crímenes anti-financieros.
El año pasado, Ernst von Freyberg, un hombre de negocios alemán que dirigió el banco desde marzo de 2013 a julio de 2014, encargó una auditoría independiente por la venta de los 29 edificios.
En la orden judicial, Milano dice que Caloia y Scaletti declararon en los libros del banco ganancias por debajo de las reales por la venta de los bienes raíces.
Al parecer los hombres recibieron la diferencia entre los precios de venta reales y la cantidad registrada oficialmente por separado y, a menudo en efectivo, de acuerdo con el documento.
Se estima que, entre 2001 y 2008, unos 57 millones de euros (70 millones de dólares), fueron depositados en una cuenta bancaria de Roma que no estaba registrada en el balance del banco.
Según el fiscal, Liuzzi habría recibido parte de los fondos. Fuentes cercanas al fiscal creen que la investigación podría seguir hasta las autoridades italianas, ya que la mayoría de las ventas se realizaron en Italia.
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