Volvió de la muerte porque su mujer no quería compartir el seguro de vida

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EFE
Por EFE
El británico que se mantuvo desaparecido durante cinco años pudo volver para vengarse de su esposa, que lo ocultó los cuatro primeros años, pero luego lo dejó abandonado en Panamá sin un peso.

La historia del británico que desapareció con su canoa puede volver a dar un vuelco si se confirma la nueva hipótesis con la que trabaja la Policía británica: John Darwin habría regresado a la vida pública sólo para vengarse de su esposa.

Este ex funcionario penitenciario, otrora profesor de ciencias y empleado de banco, sorprendió a todos el sábado cuando se presentó en una comisaría de Londres, después de permanecer desaparecido desde el 21 de marzo de 2002, cuando se disponía a dar un paseo con su canoa roja.

Pero lo que en un primer momento parecía ser fruto un "milagro" se convirtió con el paso de los días en una historia de un presunto fraude orquestado por John y su esposa Anne. Todo para cobrar el dinero del seguro de vida del hombre, teoría que sustentaría una fotografía de 2006 en la que la pareja aparece en Panamá.

Pues bien, la Policía británica, que detuvo al ex funcionario de prisiones el miércoles para interrogarlo, estudia ahora la posibilidad de que Darwin reapareciera para vengarse de su esposa, después de que ésta lo dejara “tirado” en Panamá, según informa hoy el diario vespertino británico "Evening Standard".

"Con todo el dinero a nombre de ella, la única manera (de John) para arruinar sus planes era acudir a la comisaría de policía de Londres el fin de semana", asegura el vespertino.

Con el hombre detenido, la Policía se plantea ahora la posibilidad de pedir la extradición de Anne, que se encuentra en Panamá desde hace tan sólo seis semanas, después de obtener casi 500.000 libras (unos 695.000 euros) de la venta de su casa en el Reino Unido.

La esposa, que lógicamente era la única en el matrimonio que podía tener propiedades a su nombre, admitió haber recibido además el seguro de vida por la supuesta muerte de John y, según el diario, habría cobrado además una compensación económica de 70.000 libras (unos 97.000 euros) del trabajo de su esposo.

Por el momento, Anne ya tuvo que echarse atrás y reconocer que sabía que John estaba vivo, al tiempo que admitió que la fotografía tomada en su departamento de Panamá y publicada en internet es real.

"Bien, creo que esa imagen responde a muchas preguntas. Sí, es mi marido", aseguró la señora Darwin en unas declaraciones hechas desde el país centroamericano que recogen varios periódicos británicos este jueves.

"¿Que si todavía quiero a John? Sí, lo amo y es probablemente eso lo que me ha llevado a esta situación. Cuando quieres a alguien todo lo que haces es intentar protegerle. Pero no ha salido todo como planeamos", ha agregado la mujer, que trabajó como recepcionista en la consulta de un médico.

El resucitado al que se dio oficialmente por muerto en 2003, mientras tanto, mantiene que no recuerda nada de lo ocurrido en los últimos años. Y ahora, será sometido a una prueba médica que determinará si ha sufrido algún daño cerebral o si miente.

La Policía sigue investigando su situación bancaria en los meses anteriores a su desaparición, así como una serie de correos electrónicos enviados a mujeres estadounidenses a las que incluso podría haber llegado a conocer al otro lado del océano Atlántico poco antes de echar al agua su canoa aquel mes de marzo de hace más de cinco años.

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