*En una localidad de la provincia de Québec se dictó una norma que sanciona estas prácticas. *También consolida el derecho a manejar, bailar y trabajar de las mujeres.
La igualdad de los sexos ya es un hecho. Por fin, después de tantas marchas, reivindicaciones y luchas de las mujeres para ganarse un lugar en la sociedad han dado sus frutos, y quienes mejor lo han entendido son los legisladores de una pequeña comunidad de Canadá.
Estos modernos funcionarios públicos estimaron que lapidar, quemar vivas o arrojarles ácido a las mujeres es un delito, y por ende publicaron una ordenanza, especialmente dirigida a los inmigrantes, informando sobre estas nuevas medidas progresistas.
La norma, que ya generó polémica, fue dictada en Herouxville, provincia de Québec, y publicada en el sitio web de dicha localidad, y de 1.300 habitantes. Pero eso no es todo, también aclara sobre "el derecho de las mujeres a conducir automóviles, votar, bailar, firmar cheques, vestirse como ellas quieran, trabajar y adquirir bienes a su nombre".
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"Consideramos completamente fuera de estas normas que una mujer muera por lapidación en público, o sea quemada viva o quemada con ácido, o sometida a mutilación genital", expusieron en el texto los concejeros canadienses.
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Andre Drouin, impulsor de la declaración que provocó protestas de la comunidad islámica de Quebec, dijo que Herouxville abre sus puertas a personas de cualquier nacionalidad, lengua y orientación sexual siempre que "acepten las reglas sociales" que rigen en la ciudad. De lo que se desprende que quien quiera lapidar tranquilamente a su mujer deberá quedarse en su casa.
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