En Buenos Aires también hay terremotos y podrían ser fuertes
*Lo asegura el Director del Instituto Nacional de Prevención Sísmica.
*Aquí, el ABC de los terremotos en la Argentina.
Los más de 500 muertos y los miles de heridos que dejó el trágico terremoto del 15 de agosto pasado en Perú pusieron nuevamente en las portadas de los diarios el tema de los desastres naturales y minutouno.com consultó a un experto en la materia para saber cuál es la situación de la Argentina en relación a los sismos.
“Un terremoto es una liberación brusca de energía que se transmite a través de ondas por todo el globo –ondas sísmicas- y que se produce cuando las placas tectónicas interactúan entre sí de diferentes maneras”, define el especialista.
“El país está dividido en cinco zonas sísmicas con nivel creciente de actividad desde la cero hasta la cuatro”, dice Giuliano.
Cómo se miden los terremotos
“Los instrumentos de la Argentina registraron el terremoto de Perú, porque un sismo de esta magnitud se registra en todo el mundo”, plantea Giuliano y plantea que si bien hay sismos que no se perciben, los grandes terremotos del oeste argentino se perciben en Buenos Aires. “Por ejemplo, con el terremoto de San Juan de 1977, colapsó un tanque elevado en Bragado, provincia de Buenos Aires, donde tienen pequeños sismos propios pero también perciben algunos importados”, aclara el ingeniero.
Existen dos escalas para medir los sismos: la de magnitud – Escala de Richter-mide la energía liberada por el sismo y la de intensidad –Escala Mercalli- mide los efectos que produce el terremoto en las construcciones y en las personas, son distintas y miden parámetros distintos.
La energía liberada por el sismo es una sola –el terremoto de Perú fue de magnitud 7.9 en la escala Richter-, pero las intensidades son infinitas, “porque una cosa es cómo lo percibieron en Lima, otra en el norte de Chile, otra en la zona del Amazonas”, distingue el ingeniero.
“Se puede pensar en una radio que transmite con una cierta energía, pero a medida que nos alejamos del lugar de transmisión se va escuchando cada vez menos –ejemplifica el experto-. La potencia es una, pero a medida que nos alejamos, la persona la siente con distinta intensidad. Así, la primera sería la escala de magnitud y la segunda sería la de intensidad”, dice Giuliano.
“Hay que tener en cuenta que pasar de un grado a otro en la escala de magnitud significa 33 veces más energía: un sismo de magnitud 8 tiene 33 veces más energía que uno de 7, pero uno de magnitud 9, con sólo 2 grados de diferencia, es 33 x 33 veces, lo que significa alrededor de mil veces más energía”, aclara el ingeniero y señala que el sismo de mayor magnitud en la Argentina –conocido como el “Terremoto argentino”-. ocurrió en 1894 en el norte de San Juan y tuvo una magnitud de 8 en la escala de Richter”
En Buenos Aires también hay sismos
"Hay que desterrar la idea de que Buenos Aires es asísmico –plantea Giuliano-. Es de baja intensidad sísmica, pero no es asísmico. De hecho, en el año 1888 hubo un terremoto con epicentro en el Río de la Plata que se percibió en buenos Aires y en Colonia y produjo pequeños daños”,
Y en el caso de que se registre algún movimiento, las indicaciones de seguridad dicen lo siguiente: “Si se está en una vivienda sismo resistente hay que alejarse de las superficies vidriadas y poner en el suelo los elementos pesados y ornamentales como bustos o macetas grandes que pueden caerse y dañar a las personas aunque no colapse la estructura edilicia. Por eso es muy importante que las bibliotecas estén amuradas.
También hay que cortar el gas y la energía, porque un efecto secundario en los grandes terremotos son los incendios que de hecho ocurrieron en algunos sectores de la ciudad de Lima. En el caso de que la vivienda no sea sismo resistente, hay que escapar a lugares abiertos del exterior porque si no puede ser peor el remedio que la enfermedad”.
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