Cómo funcionan y qué mensaje ocultan las cartas bomba

05 de septiembre de 2007

Luego del atentado que le costara la amputación de un dedo a un empresario de Nestlé, un especialista le explicó a minutouno.com, cómo funciona, se activa y debe leerse la intención de quien envía una carta bomba.

“Tiene una carga de explosivo plástico, que es adaptable y puede ser aplastada hasta quedar en forma de lámina; por eso se pueden enviar a través del algo tan pequeño como una carta”, explica el licenciado en criminalística Roberto Locles.

Así, a diferencia de una bomba de mecha o con detonador externo, los artefactos explosivos que llegan por correspondencia se activan por medio de un iniciador, que se encuentra en un extremo y es el que promueve al sistema de pólvora para que llegue a 2000 grados.

Hace dos años, un ayudante del Jefe de Gendarmería Nacional murió al abrir un sobre contenía explosivos.     

Para esto es necesario que alguien, el damnificado, dé el fatídico primer paso para iniciar el circuito. Locles aclara que este puede ser a través de una mecha, vía electrónica, por medio de un teléfono o, como sucede con las alarmas de los comercios, a partir de la interrupción de un circuito.

Justamente esta es la modalidad empleada en las cartas bomba, accionadas cuando alguien corta, rompe o abre el sobre y secciona el delgado alambre que rodea la carta.

El mensaje

Que Cosme Veneziale, gerente de sistemas de Nestlé, haya perdido un dedo, y no la vida, no fue sólo una cuestión de suerte o de destino.

“Por la características podría ser un aviso mafioso con connotaciones económicas”, explica Locles conocedor del los patrones de señales delictivas. “Usaron un explosivo menor para dañar un brazo, dedo u ojo, si hubiera sido con tinte de narcotráfico, por ejemplo, lo hubieran matado o prendido fuego”, sostiene Locles, que se desempeñó como perito balístico en causas de relevancia pública, como la investigación de la muerte de Carlos Menem Jr.

Pese a los controles existentes, el especialista aclara que es muy difícil detectar este tipo de armamentos ya que viajan en cajas de correos a las que se les hace un control general.

Las cartas bomba, que si no son activadas pueden “aguantar” hasta 10 años, emplean explosivos que comenzaron a usarse desde hace 15 años para uso militar y que luego se volcaron en aplicaciones civiles, principalmente, en la industria minera.