-

-

-

"Me hubiese gustado abrazar a mi hija con vida, no en un cajón..."

22 de agosto de 2020

El dolor insondable del padre de Solange, la mujer que murió en Córdoba sin que se cumpliera su último deseo.

Pablo Musse, el hombre que no pudo ingresar a Córdoba porque un control policial se lo impidió, pese a que tenía los permisos para despedirse de su hija agonizante, dijo que le hubiese gustado abrazarla "con vida, no en un cajón".

Al participar del sepelio en la ciudad cordobesa de Alta Gracia, el hombre afirmó que “la gente hasta el último suspiro tiene sus derechos”, con relación al pedido público que hizo su hija Solange en una carta, cuando solicitó abrazar a su padre a sabiendas de que iba a morir.

Solange, como se sabe, tenía 36 años y murió el sábado como consecuencia de un cáncer, y su padre recién pudo ingresar hoy a Córdoba desde Neuquén para participar del velatorio y sepelio de su hija, gracias a la intervención de un juez.

“Me hubiese gustado abrazar a mi hija con vida, no en un cajón”, manifestó a radio Cadena 3 durante el velatorio en la ciudad de Alta Gracia. Respecto al pedido que había hecho desde la cama donde recibía tratamiento Solange, señaló: "No alcancé a cumplir el deseo de mi hija que era abrazarla y estar con ella”.

Musse, quien reside en la localidad neuquina de Plottier, emprendió el 15 de agosto un viaje en su automóvil para ver a su hija, pero al llegar a la localidad cordobesa de Huinca Renancó, en el límite con La Pampa, un operativo sanitario y policial le impidió el ingreso porque, según los agentes, no les constaba que tuviera un hisopado negativo de coronavirus.

El hombre fue obligado a regresar a Neuquén escoltado por varios patrulleros policiales y posteriormente se conoció que un hisopado que le habían realizado en el control sanitario de Huinca Renancó dio negativo.