El peronismo y el 28 de octubre

El diputado nacional y candidato a renovar su banca por el Frente para la Victoria en la provincia de Buenos Aires analiza los desafíos que enfrenta el peronismo en la actualidad.

Escribe Carlos Kunkel (*)

Transitando los últimos días, la culminación del proceso electoral, los peronistas reflexionamos sobre los más de diez años de gestión iniciados el 25 de mayo de 2003 y estamos convencidos de la corrección del rumbo que emprendimos, que implica la adaptación a los tiempos que corren de las pautas doctrinarias, político-ideológicas y programáticas que caracterizaron al peronismo fundacional de las décadas de 1940 y 1950.

Nuestro objetivo es reconstruir aquel Estado de Bienestar, adaptado a las necesidades, aspiraciones y posibilidades de nuestro Pueblo, de cara a este siglo XXI.

Creemos que hemos avanzado en la reconstrucción del Estado, poniendo la Economía al servicio de la política de expansión productiva, con inclusión social, distribución más equitativa de la renta e integración al resto del mundo, priorizando el fortalecimiento de las relaciones con las naciones hermanas de América del Sur y Latinoamérica.

El objetivo en ésta, como en toda elección legislativa de medio término, es garantizar que los intendentes, gobernadores y Presidenta, tengan el suficiente respaldo en los consejos escolares, concejos deliberantes, legislaturas y Congreso de la Nación, que les permita cumplir el mandato otorgado por la ciudadanía, de gobernar y administrar sus respectivas jurisdicciones hasta el 10 de diciembre de 2015, en esta oportunidad.

Los resultados de las Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias del 11 de agosto preanunciarían que ese objetivo estaría garantizado por estrecho margen, al poner en evidencia el origen y objetivos de quienes lograron confundir a parte del electorado peronista, además de aglutinar en sus listas a un variopinto conglomerado de anteriores gestiones de gobierno.

Analizando las escasas enunciaciones de objetivos expuestas por los opositores, no podemos dejar de confesar que nos llama la atención que no contienen propuestas programáticas ni de acción legislativa, mucho menos exposición de explicaciones de cómo podrían llevarse adelante las posibles propuestas no enunciadas en cuerpos colegiados en los que seguirán siendo minoría.

Sobre todo si cumplen lo que ellos mismos anuncian: las rupturas de las alianzas electorales con las que se presentan. Si las mantienen, en algunos casos les alcanzará para obstruir la gestión legislativa, como ya lo hicieron durante dos años desde diciembre del 2009.

Creemos que aquella inoperancia y la capacidad y vocación del peronismo para cumplir con el mandato otorgado por la ciudadanía en el año 2007, provocó el mayor desprestigio de los opositores que arrastraban las consecuencias de los resultados de sus gestiones anteriores a mayo de 2003 y provocaron la disolución de aquellas alianzas electorales.

Independientemente del grado de explicitación de los resultados de nuestras reflexiones, los peronistas como Movimiento nos caracterizamos por nuestra profunda vocación y capacidad autocrítica.

Los dirigentes que no la asumen van quedando a la vera del camino. Ejemplo de ello son los nostálgicos del neoliberalismo de los años '90.

Estamos absolutamente convencidos que una muy buena gestión de gobierno y administración de los recursos careció en 2013 de una adecuada estrategia electoral.

La que había brindado buenos resultados desde el 2003, no fue suficiente en este 2013. Los cambios que se habían concretado en la realidad no fueron suficientemente asumidos por nosotros para darle a la sociedad las respuestas y propuestas adecuadas en el terreno electoral.

La tarea que debemos emprender los peronistas a partir del 28 de octubre consiste ni más ni menos que en reconstruir y actualizar desde sus bases al Partido Justicialista, nuestra histórica herramienta electoral, adecuándola a los cambios que Argentina, Sudamérica y el mundo vienen concretando.

Debemos rescatar y fortalecer la participación de la militancia y la dirigencia territorial, fortalecer el rol protagónico del Movimiento Obrero, columna vertebral del Movimiento Peronista desde su irrupción en la historia el 17 de octubre de 1945.

(*) Carlos Kunkel es diputado nacional y candidato a renovar su banca en la lista que presenta el Frente para la Victoria en la provincia de Buenos Aires, encabezada por Martín Insaurralde.

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