Lula y Cristina: "Fue un muy buen encuentro entre dos grandes líderes"
La Presidenta mantuvo un encuentro con el ex mandatario brasileño en el marco de su visita a Roma.

Por Federico Wals
Cristina tuvo razón con su primer tweet en suelo italiano: demasiado calor en Roma. No solo "para una pingüina" (como ella misma escribió) sino para todos los que por estas horas nos encontramos en una ciudad invadida por turistas de todas partes del mundo que disfrutan del verano europeo y el magnetismo del papa argentino. Esta vorágine se completó con el desfile de personalides y sus comitivas en la reunión anual que la FAO está teniendo en estos días: esta mañana fue el turno del ex presidente brasilero Lula da Silva quien horas más tarde se encontró con Cristina Kirchner.
"El único que va a hablar es Messi esta noche", respondió veloz y en tono cómplice Lula, al salir raudamente del Hotel Edén en tanto Héctor Timerman destacó la cordialidad del diálogo positivo y fructífero: "Fue un muy buen encuentro entre dos grandes líderes", dijo el canciller, quien ha participado activamente del encuentro en la FAO. Precisamente el lunes a las 11 la Presidenta recibirá un reconocimiento de ese organismo por la lucha del país contra el hambre.
Es este reconocimiento el que le generó al gobierno argentino un dolor de cabeza extra de parte de aquellos sectores que cuestionan a la Presidenta porque al venir a recibir el premio, se encuentrará con el Santo Padre, una vez mas. En su defensa, hay voces que aseguran que si Cristina se hubiera ido de Roma sin saludar a Francisco, hubiera sido igualmente cuestionada. Al tratarse además, y no es un dato menor, de dos jefes de estado unidos por una misma patria, me resulta impensable y hasta descortés que no se diera un encuentro entre ambos. No se trata ya de una cuestión de kirchnerismo y antikirchnerismo sino de relaciones entre ambos estados.
Quienes hemos podido compartir algunas experiencias con Francisco siendo Bergoglio, sabemos que no es una persona que se deje manipular. Tampoco es alguien a quien se pueda presionar. Como buen jesuita, su esquema de pensamiento se basa, entre otros puntos, en la trilogía de ver, juzgar y actuar. Y en este sentido él ha construído a lo largo de su pontificado una relación de cortesía con Cristina Kirchner, independientemente de las definiciones políticas de cada uno y la historia pasada. Y actúa en consecuencia.
Según fuentes gubernamentales y eclesiásticas, Ecuador, Bolivia y Paraguay invitarán a los presidentes de la región para que acompañen la visita del Papa del 6 al 12 de julio: de esas invitaciones la que sería aceptada por el gobierno argentino es la del presidente paraguayo Horacio Cartes. Por eso quizá no sea el último encuentro.





Dejá tu comentario