Dudan de un testimonio sobre el paradero de Jorge Julio López
- El testigo afirmó ante la Justicia que escuchó un diálogo entre presos que estaría relacionado con la desaparición de López.
- Rechazó las versiones que lo acusan de farsante.
Un testigo que había aportado datos sobre la desaparición de Jorge Julio López ante la Justicia y señaló a un ex integrante del Servicio Penitenciario Bonaerense como posible autor del secuestro, rechazó las acusaciones en su contra que lo calificaron de farsante.
En una carta, Eduardo Álvarez Varela, detenido ahora en la unidad penal Nº 11 de Baradero, salió a responder a quienes pusieron en duda el testimonio que había brindado ante la Justicia sobre los
posibles autores del secuestro de López.
A mediados de mayo, Álvarez Varela fue citado por el juez federal Nº 3 de La Plata, Arnaldo Corazza, a cargo de la investigación, ante quien contó haber sido testigo de una conversación entre un ex integrante de Inteligencia del Servicio Penitenciario y dos presos.
El ex agente les ofrecía a los detenidos de la Unidad 26 realizar un secuestro por el cual "ganarían mucha guita", justo una semana antes de la desaparición de López, testigo clave en el juicio contra el represor Miguel Etchecolatz.
Según el relato de esa persona, uno de los detenidos -al que le encargaron el secuestro- habría sido integrante de las fuerzas de seguridad durante la época de la última dictadura militar. Álvarez Varela -quien dijo ser "el testigo 4.836 de la Conadep"- había denunciado que previamente a la desaparición de
López le hizo llegar, por medio de varias cartas, esa información tanto al Servicio Penitenciario Bonaerense como al Ministerio de Seguridad.
"López hoy estaría con vida si hace diez meses me hubieran escuchado quienes debieron haberlo hecho entonces", señaló Álvarez Varela en una extensa carta titulada "Nunca busques tener la verdad de tu lado, sino estar de parte de la verdad".
"¿Quiere la sociedad enterarse quiénes son los cómplices del secuestro de Julio López?, muy fácil: observe qué jueces, funcionarios, periodistas, y políticos buscarán desacreditar mi palabra, en vez de investigar a los que se benefician con los secuestros políticos", acusó.
Además, manifestó cierta preocupación por su seguridad personal, y advirtió: "En cualquier organismo nacional o provincial procurarán eliminarme, para que mi ejemplo y el de López no cunda; ello sólo servirá para demostrar la veracidad de mi testimonio".
A 10 meses de la desaparición de López, el gobernador Felipe Solá elevó a un millón de pesos el monto de la recompensa para aquel que aporte datos concretos que permitan dar con su paradero. En tanto, la esposa de López y uno de sus hijos fueron recibidos por el mandatario bonaerense en su despacho, y allí le pidieron "que no deje enfriar el caso".
Mientras tanto, fuentes allegadas a la investigación aseguraron que en las próximas semanas, un hombre se presentará ante el juez Corazza para ratificar la versión de Álvarez Varela, en cuanto a
que habría dado a conocer la información a las autoridades previo al secuestro de López.
López, de 77 años, desapareció de su hogar el 18 de setiembre de 2006, y hasta el momento se realizaron sin éxito numerosos allanamientos incluso en el interior del país para tratar de dar con su paradero.
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