Scioli y Capitanich se reunieron para intentar destrabar el conflicto en Gestamp

Política

La empresa autopartista permanece en conflicto con sus trabajadores, que desde hace tres días ocupan la planta en reclamo por el despido de casi 70 obreros. Cruces entre el Smata y diputados de izquierda.

El jefe de Gabinete  y el gobernador bonaerense se reunieron  para evaluar la situación de la planta de autopartes Gestamp, de la localidad de Escobar, cuyos trabajadores se encuentran con una medida de fuerza. de la reunión también participaron autoridades de la empresa, los ministros nacionales Débora Giorgi (Industria) y Julio Alak (Justicia); el Secretario de Seguridad, Sergio Beni; la secretari de Trabajo, Noemí Rial, los ministros provinciales Alejandro Granados (Seguridad) y Cristian  Brestenstein (Industria) y el titular del Sindicato de Mecánicos y Afines del Transporte Automotor (SMATA), Ricardo Pignanelli.

La directiva gremial de SMATA había publicado este viernes una solicitada en la que cuestionaba a los trabajadores y pedía que fueran quitados de la empresa por la Justicia. Además, atacaba a los partidos y legisladores del Frente de Izquierda que apoyan los reclamos. La respuesta no se hizo esperar: desde el Partido Obrero, el PTS y el Nuevo MAS, tres fuerzas de izquierda, cuestionaron a Pignanelli por "entregarse a las patronales".

Además, continúan denunciando la "militarización" de la fábrica, por la presencia de gendarmes. En las más de 72 horas que llevan los despedidos apostados en el lugar, las autoridades les han negado el ingreso de víveres y ayuda de todo tipo.

Por su parte, el Partido Obrero impulsa una sesión el martes próximo en la que se debatirán los despidos y suspensiones y una ley para que frene los mismos. "Denunciamos la política antiobrera de la burocracia sindical que actúa como brazo de una patronal que embolsó cuantiosas ganancias y hoy descarga su crisis sobre las espaldas de los trabajadores", concluye el comunicado con las rúbricas de los diputados nacionales, Pablo López y Néstor Pitrola, así como del legislador porteño Marcelo Ramal y el referente Jorge Altamira.

Desde el otro partido del Frente de Izquierda, el diputado nacional Nicolás Del Caño y el provincial, Cristian Castillo, denunciaron al Smata por su "llamado abierto a que se utilice la represión estatal o a habilitar la violencia de las patotas para derrotar a sus afiliados que hoy luchan por sus derechos más elementales".

Por último, el delegado de Gestamp, Damián Calci, repudió la solicitada: "Pignanelli y el Smata están con la empresa y el gobierno, en vez de apoyarnos a los que venimos defendiendo los puestos de trabajo en una industria como la automotriz que después de años de ganancias extraordinarias ahora suspende, despide e intentar rebajar salarios”.

Este viernes, desde las 17, harán un acto en la puerta de la fábrica y preocupa la actitud que vayan a tomar las autoridades y las fuerzas de seguridad.

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