Renunció Highton de Nolasco: ¿cómo es el proceso para designar su reemplazo?

Política

Con la renuncia de Highton de Nolasco la Corte quedó con apenas cuatro miembros y ninguna mujer. El Presidente deberá designar su reemplazante y el Senado analizar la propuesta.

La ministra de la Corte Suprema de Justicia, Elena Highton de Nolasco, presentó su renuncia al alto tribunal a través de una carta dirigida al presidente Alberto Fernández.

"Tengo el agrado de dirigirme al Señor Presidente de la República, con el objeto de presentar mi renuncia al cargo de Jueza de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, con efectos a partir del 1° de noviembre del corriente año”, señala la misiva fechada el 30 de septiembre pero conocida este martes a través del Centro de Información Judicial (CIJ).

Sin mencionar los motivos, la jueza de 78 años concluye así un período de 17 años como miembro del máximo tribunal y luego de haber conseguido una extensión del límite de 75 para ser ministra, que avaló la misma Corte. Con la renuncia de Higton, la Corte se queda con cuatro miembros y sin mujeres luego del fallecimiento de Carmen Argibay en 2014.

¿Cómo es el proceso para designar su reemplazo?

El artículo 99 de la Constitución Nacional dispone que la designación de los ministros de la Corte es una atribución que le corresponde al Presidente de la Nación con acuerdo del Senado por dos tercios de sus miembros presentes, en sesión pública convocada a ese efecto.

Esta facultad fue reglamentada por medio del decreto 222/03 del Poder Ejecutivo de la Nación, que establece ciertos criterios para la selección del candidato propuesto. Entre ellos, dispone atender a las circunstancias relativas a la composición general de la Corte en cuanto a diversidades de género, especialidades profesionales e integración regional y federal, así como también a los requisitos atinentes a la integridad moral e idoneidad técnica y el compromiso con la democracia y la defensa de los derechos humanos que deben reunir los postulantes.

Para ser juez de la Corte se requiere ser abogado, con un mínimo de ocho años de ejercicio en la profesión, una edad mínima de 30 años, y las demás calidades necesarias para ser senador. Deben publicarse el nombre y los antecedentes de quien se considere idóneo para la cobertura de la vacante en un plazo máximo de 30 días de producida en el Boletín Oficial y en por lo menos dos diarios de circulación nacional durante tres días, así como en la página oficial del Ministerio de Justicia.

El postulante debe presentar una declaración jurada de sus bienes en los términos indicados en la ley de Ética de la Función Pública.

Todos los ciudadanos se encuentran facultados para presentar observaciones respecto de los candidatos, así como las organizaciones no gubernamentales, las asociaciones profesionales, entidades académicas y de derechos humanos, quienes las deben hacer llegar al ministerio de Justicia y pueden ser abordadas en la audiencia pública que se lleva a cabo en el Senado luego de la propuesta formulada por el Poder Ejecutivo.

En lo que respecta a la composición de la Corte, la Constitución Nacional de 1853 dispuso, en su artículo 91, que el Poder Judicial de la Nación sería ejercido por una Corte Suprema de Justicia compuesta por nueve jueces y dos fiscales. Posteriormente, la reforma de 1860 suprimió la residencia obligatoria en la Capital, como también lo referente a la cantidad de jueces, para que el Congreso fijara el número que considerara adecuado.

En 1862, la Ley Orgánica de la Justicia Federal determinó que la Corte estaría integrada por cinco miembros y un procurador general.

En 1960, por ley del Congreso de la Nación, se llevó a siete el número de jueces, hasta que en 1966 se volvió a la composición anterior de cinco jueces y un procurador general, integración que se mantuvo hasta 1990, cuando se elevó nuevamente el número a nueve.

La ley 26.183, aprobada en ambas Cámaras y promulgada el 15 de diciembre de 2006, dispone la reducción del número de jueces de la Corte Suprema a cinco.

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