Las intendencias, con el motor a punto detrás de Scioli y Cristina

Política


  • Intendentes que aspirar a la reelección y opositores que buscan destronarlos ostentan, para alcanzar el propósito, la cercanía de Cristina Kirchner y Daniel Scioli, en una alianza que al mismo tiempo sumará seguramente muchos votos a estos últimos.
  • Se trata de ex duhaldistas devenidos kirchneristas, vecinalistas y radicales K del conurbano bonaerense y del interior provincial que gobiernan, juntos, el distrito electoral de mayor importancia del país, con el 37% del padrón nacional.

En la elección presidencial que se llevará a cabo el domingo 28, y como ocurre elección tras elección, los candidatos a intendentes bonaerenses conformaron –en su mayoría- una alianza política con el candidato a gobernador y, por primera vez, con la candidata a Presidencia de la Nación en una estrategia que busca favorecer a todos.

Con una masa electoral de 9.700.000 electores, las comunas bonaerenses representan el 37% del padrón electoral nacional, un peso específico que llevó al gobierno nacional a archivar el recambio político tan promocionado y buscar, en cambio, alianzas con los bonaerenses.

El oficialismo, que lleva a Cristina Fernández de Kirchner como candidata presidencial y al porteño Daniel Scioli como gobernador provincial, no sólo posee representación propia (aquellas boletas que llevarán el sello del Frente Para la Victoria), sino que también ha cosechado el apoyo de los “radicales K” y los partidos vecinalistas.

El kirchnerismo enfrentará, entonces, esta crucial elección con el acompañamiento de 430 boletas, entre propias y “colectoras”. Las denominadas colectoras tendrán presencia en aquellos distritos donde las diferencias entre los candidatos oficialistas no han podido saldarse y llevarán por igual los apellidos Kirchner y Scioli junto a los suyos propios para intendente.

Son, por ejemplo, los casos de Lomas de Zamora y Lanús. En el primero, el actual intendente, Jorge Rossi, deberá compartir el fervor kirchnerista con el diputado Osvaldo Mércuri y el jefe de la bancada del Frente para la Victoria bonaerense, Fernando “Chino” Navarro.

En Lanús, en tanto, el histórico Manuel “Manolo” Quindimil debió tolerar que el diputado provincial Darío Díaz Pérez también se postule para la intendencia llevando a Cristina y a Scioli en su propia boleta.

En contraposición, La Matanza, el mayor distrito de Buenos Aires y el quinto a nivel nacional, tendrá -gracias a los oficios que desplegó el presidente de la Cámara de Diputados nacional y vice de Scioli, Alberto Balestrini- sólo un candidato que goce del apoyo kirchnerista.

Serán 775 mil votantes los que en aquel distrito del conurbano podrán elegir sin confundirse con otras boletas a Fernando Espinoza, actual intendente, candidato a la reelección y delfín del mandamás de La Matanza, el propio Balestrini. 

Mientras que los radicales K de Vicente López (Enrique “Japonés” García), de San Isidro (Gustavo Posse) y de Marcos Paz (Ricardo Curuchet) junto con los vecinalistas de San Martín (Ricardo Ivoskus) y Esteban Echeverría (Alberto Groppi), también tiene el doble objetivo de lograr la reelección y sumar para Cristina y Scioli.

El panorama en el primer y tercer cordón del conurbano lo cierran los ex duhaldistas devenidos kirchneristas Julio Alak (La Plata), Andrés Arregui (Moreno), Raúl Otacehe (Merlo), Juan José Mussi (Berazategui), Sergio Villordo (Quilmes) y Alberto Descalzo (Ituzaingó), entre los más representativos.

El interior también existe

El radicalismo, si bien ha perdido terreno político en la gran esfera en los últimos años como consecuencia de la crisis de partidos que también azotó al PJ, ha sabido conservar poder en muchas ciudades e intendencias del interior.

En el caso del interior de Buenos Aires, por caso, son 18 los intendentes que jugarán con el matrimonio presidencial, entre ellos los representantes de la zona norte sojera. Los jefes comunales de San Pedro, Ramallo, Junín, Pergamino y San Antonio de Areco se sumaron a la ola de radicales K que comanda el marplatense Daniel Katz, que para esta elección se postula a diputado nacional acompañando a Scioli.  

En tanto que en el centro de la provincia, ciudades como Olavarría y Bolívar también se sumaron a la locomotora oficial. En la costa atlántica y el sur provincial tampoco cuesta conseguir intendentes afines al Gobierno central.

Las mujeres: ¿el sexo débil?

En la actualidad, cinco localidades bonaerenses están gobernadas por mujeres y, de darse sus deseos, lo seguirán estando. 

Así, las peronistas Andrea García (Florentino Ameghino), Silvia Rodríguez (Presidente Perón) y Brígida Malacrida de Arcuri (San Vicente), junto a las radicales Liliana Denot (Chascomús) y Susana Iglesias (Laprida) buscarán su reelección.

Mientras que en Campana, Villa Gesell, Maipú, San Miguel, Mar del Plata, Olavaria y Tres Arroyos otras mujeres aspirarán primera vez a comandar los designios políticos municipales.

La provincia de Buenos Aires es, sin lugar a dudas, la vedette de toda elección presidencial. Su férreo control por parte de las autoridades presidencial, provincial y distritales asegura a cualquier candidato un piso de votos indispensable para hacerse del máximo poder político nacional.  

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