Argentina ahora exporta pilas usadas a Francia
Unas 10 toneladas de pilas que esperaron ocho años en el puerto de Buenos Aires fueron finalmente giradas a Francia como parte de un programa que busca solucionar desechos y residuos.
El programa, que tendrá dimensión federal basada "en el principio de responsabilidad extendida al productor, buscará disminuir la generación de residuos y reforzar la toma de conciencia sobre la peligrosidad del entierro de las pilas y las baterías en desuso", aclaró Ureta Sáenz Peña.
El funcionario explicó: "Esta primera exportación de pilas y baterías destraba una situación insostenible que consistía en mantener de forma no segura una cantidad de pilas en desuso que se habían generado durante ocho años".
Para el biólogo, el problema de las pilas obedece a que son residuos de generación universal "es decir, doméstica, de cuya logística inversa no se hacen cargo los que la producen o importan".
"El Estado debe intervenir en la relación que tiene la población con los residuos urbanos pero las pilas, por sus componentes químicos, no pueden ir a la bolsa de residuos para terminar en el Ceamse y los que las importan deberían garantizar al menos una parte de su tratamiento o disposición segura hasta su exportación", señaló Protomastro.
Las pilas primarias (las que se usan y tiran) contienen óxido de zinc, y óxido de cobre y las secundarias (reciclables ) mercurio, litio y cobalto, además de unos metales llamados "tierras raras", todos ellos metales valiosos para la economía mundial que terminan enterrados en nuestro suelo, acotó el técnico.
Según informó la cartera de Ambiente, la generación de residuos debe tener como primera opción su reutilización; si no se pueden volver a usar, se recomienda el reciclaje.
En caso de que éste no pueda concretarse, se intenta su valorización, a continuación la opción pasa por el tratamiento para reducir la peligrosidad y por último, "si nada de lo anterior es posible, la disposición final se efectúa mediante el entierro".
Por el momento, en Argentina no existen plantas de reciclado de metales; sí podemos acopiarlas y neutralizarlas para exportarlas a otros países, una responsabilidad que deberían tomar los importadores poniendo en marcha la logística inversa.
La exportación de las 10 toneladas de pilas que esperaron ocho años en el puerto de Buenos Aires está en línea con una campaña que el Ministerio de Ambiente y Espacio Público porteño de recolección de "chatarra electrónica", otro tipo de residuos peligrosos domiciliarios que pueden reciclarse para ser reutilizados o exportarse.
El año pasado, en junio, fueron exportadas 50 toneladas de plaquetas electrónicas en desuso con destino a Bélgica, en una operación que no es muy grande, pero representa el puntapié inicial para un negocio exportador que para la Argentina podría significar ingresos de divisas por más del doble de lo que en los últimos años produjo la venta de soja al exterior.
Temas
Las Más Leídas





Dejá tu comentario