Néstor Kirchner busca conciliar con dirigentes que apoyaron al campo

Política

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Por NA
El titular del Partido Justicialista (PJ), Néstor Kirchner, se vio obligado a conciliar con jefes distritales que se habían distanciado del Gobierno tras el conflicto agrario, para apuntalar las posibilidades del oficialismo en distritos clave como Santa Fe, Córdoba y la Ciudad de Buenos Aires.

En territorio cordobés, el líder justicialista acortó distancias con el díscolo Juan Schiaretti luego de haber mantenido un encuentro con el mandatario provincial en la residencia de Olivos y se acrecientan las posibilidades de acordar una lista conjunta.

El resultado del cónclave fue la visita de la presidenta Cristina Kirchner a la provincia mediterránea, y coincidió con una cumbre que reunió a jefes comunales que integran la Concertación, alineados a la Casa Rosada.

El más destacado de los presentes fue el ex juecista Daniel Giacomino -intendente de la Ciudad de Córdoba-, que también acompañó a Schiaretti en la apertura de las sesiones ordinarias de la Legislatura provincial y escuchó atentamente la recomposición pública de la espinosa relación.

"Reestablecimos la convivencia política institucional con todos los jefes comunales de la provincia. Especialmente, el vínculo entre el Gobierno Provincial y la Municipalidad de la ciudad capital que, como todos sabemos, estuvo resentido durante largos años, lo que ocasionó serios perjuicios a sus habitantes", dijo Schiaretti.

Sin embargo, tanto en Córdoba como en Santa Fe, donde el kirchnerismo tiene poco peso propio producto de la pelea con el campo, o la esquiva Ciudad de Buenos Aires, la capacidad de digitar las listas es "limitada o casi nula".

Con este panorama, Kirchner ya aceptó que en tierra santafesina, la única opción que le queda es acordar con el senador Carlos Reutemann, otro díscolo que enfrentó a la Casa Rosada por las retenciones móviles pero que ahora fomenta la unidad del peronismo para enfrentar al socialismo gobernante.

La discusión está centrada en la figura del ultrakirchnerista diputado nacional Agustín Rossi, que mantiene un enconado enfrentamiento con Reutemann y que tiene el respaldo de Kirchner.

Aunque para el sector del ex piloto de Fórmula 1, Rossi está "condenado" en las encuestas por haberse enfrentado con el campo de manera "muy frontal", y en la Casa Rosada evalúan un lugar en el Ejecutivo "si es que no mide bien".

En tanto, en el ámbito porteño la situación para el kirchnerismo es incierta porque aún no definió un candidato para enfrentar un territorio en donde tiene poco peso electoral y donde la disputa electoral está centrada entre la Coalición Cívica de Elisa Carrió y el PRO del jefe de Gobierno, Mauricio Macri.

Kirchner reflotó su vieja relación con quien fue su jefe de Gabinete durante su gestión, Alberto Fernández, quien tuvo un papel preponderante en el armado electoral del 2007 cuando fomentó la alianza con el ex jefe de Gobierno Aníbal Ibarra y descartó al entonces mandatario porteño Jorge Telerman.

Justamente Telerman anunció su distanciamiento del kirchnerismo y obligó al Gobierno nacional a mandar medir al titular de la Anses, Amado Boudou, para sondear su imagen entre los porteños en el intento de ocupar el espacio vacío.

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