"Un chef que no le pega al punto...": Jorge Rial contó los entretelones de los despidos en la Quinta de Olivos
En medio de la reestructuración dispuesta por Javier Milei, salieron a la luz versiones sobre incidentes y cortocircuitos internos con el personal gastronómico.
Jorge Rial contó los entretelones de los despidos en la Quinta de Olivos
Una verdadera tormenta de cambios administrativos, reestructuraciones de seguridad y versiones sobre escándalos domésticos sacude por estos días a la Quinta de Olivos. Y como siempre, Jorge Rial se encargó de revelar algunos entretelones que involucran al presidente Javier Milei.
La decisión del Gobierno de avanzar con la disolución de la Administración General de la Residencia Presidencial y la transferencia integral de funciones hacia la Casa Militar no solo modificó el organigrama oficial, sino que destapó un clima interno por demás tenso.
Según reveló el conductor Rial en su programa Argenzuela, por C5N, las medidas oficiales vinieron acompañadas de un verdadero revuelo interno en la convivencia diaria del predio presidencial. De acuerdo con los testimonios ventilados en el ciclo periodístico, en la residencia se desató "un alud de despelotes" que incluyó drásticos despidos y situaciones de tensión extrema vinculadas a la gastronomía presidencial.
Graficando el nivel de enojo en el búnker oficial, los relatos apuntaron directamente a la exigencia del mandatario con los detalles cotidianos. "Hay churrascos volando por el aire, bifes volando por el aire. Un misil del Presidente al cocinero. Hay un chef que no le pega al punto de la carne", deslizó Rial sobre las razones que habrían precipitado la salida abrupta de personal de cocina y asistencia.
Reestructuración de fondo en la Quinta de Olivos y el traspaso a la Casa Militar
Más allá de los cruces domésticos, la sacudida laboral responde a una reorganización profunda anunciada por el Ejecutivo. La medida implica que la Casa Militar —bajo la órbita del general de brigada Sebastián Ignacio Ibáñez— asuma de manera integral y en un plazo máximo de 60 días la responsabilidad absoluta de la seguridad y la gestión operativa no solo en la Quinta de Olivos, sino en todas las residencias transitorias y viajes del jefe de Estado.
Desde el oficialismo justificaron el achique estructural argumentando la necesidad de elevar los estándares de eficiencia, responder a una supuesta escalada de la inseguridad a nivel global y adecuar los protocolos de cara al masivo movimiento de personal ajeno que demandará la próxima visita del papa León XIV a la Argentina.
Con la disolución de la administración anterior, los empleados de planta permanente comenzaron a ser notificados de su relocalización en otras dependencias del Estado, mientras que los contratos tercerizados y civiles sufren una poda drástica en medio de un clima interno completamente convulsionado.
Las Más Leídas







Dejá tu comentario